El origen de todo
No se entiende muy bien por qué los aficionados no van en masa a conciertos como este de Las Estrellas de la Fe. Allá ellos, porque en estos conciertos de música evangélica se lo pasa uno muy bien. Tan metidos en intelectualidades como estamos, da vergüenza enfrentarse de repente a cosas -así, y descubrir que en ellas está el origen de todo. Comprobar que el swing, tan discutido, no es otra cosa que la energía, ora sutil, ora tremebunda, que brota de las humanidades de estas cinco damas astronómicas y teologales.La parte central del programa fueron unos espirituales cantados a cappella, con gran vibración, aunque de forma no siempre perfecta. Antes y después hubo una serie de canciones gospel, más fáciles y por ello más agradecidas. Aquí se lució acompañando el pianista Nelson Fortune, que también cantó con voz oscura y profética.
IV Jornadas de Jazz en Madrid
The Stars of Faith. Cuartel del Conde Duque. Madrid, 14 de mayo de 1984.
Las Estrellas de la Fe tienen unas voces muy características, que es lo que de verdad importa. Cada cual tiene sus virtudes, y la jefa del grupo dirige muy bien. Pero nos quedaríamos con la más corpulenta de todas, que se llama: Loretta para más verosimilitud y que, al final, se abalanzó sobre el público y estuvo a punto de escupir las amígdalas diciendo que no había estado en el cielo, pero que se lo habían contado y quería ir. Desde luego se ganó el sitio.


























































