El temor a un holocausto
nuclear llevó a un librero inglés de 52 años a asesinar a su madre, esposa e hija, para después quitarse la vida. En una carta en la que explicaba su decisión de suicidarse, el hombre afirmaba: "Me considero incapaz de dejarlas a merced del peligro de muerte por radiación a causa de una guerra atómica".


























































