Gruppo Sportivo, músicos constantes
Un roadie con barba rubia se acercó a un micrófono:"Un poco tarde sí... pero, bueno, el cantante tenía un ataque al corazón... tuvimos que ir al hospital... pero hemos venido y ya está ahí". A continuación, entre coros grabados del grupo holandés, salieron cinco de sus miembros, que prepararon sus instrumentos a la espera de Hans Vandenburg. Apareció con una camisa vistosa de color semejante a la portada del último disco, Design modern, saludó, gritó "¡auh!" y rasgueó su Fender. Había comenzado el primer concierto de la segunda visita de un grupo maldito en Europa, pero reconocido en Madrid.Un extraño y a la vez juguetón cerebro se esconde tras el nombre de Van Defruits que pare notas, ideas, letras, gestos y arreglos varios. El resultado es una síntesis musical de acordes, ritmos, voces y melodías sin tiempo ni espacio promovida por instrumentistas inquietos, bailarines y cuasi espasmódicos. El creador no es otro que el propio Vandenburg, un calvo y afeitado con una cicatriz notable en el cogote. Dos rubios, Paul Berding, al saxo barítono, y Michael van Leeuwen, al soprano y tenor, tocaban coordinados en pasos muecas y otros ademanes, cantaban con energía y en sus silencios obligados quedaban inmóviles. El baterista, Max Mollinger, daba golpes a ritmo ondulante de su pelambrera, curioso contraste del cantante. Sonaban canciones y canciones, todas breves, para un público entregado que quizá no se daba cuenta de que muchos de los fragmentos recordaban a temas y estilos consabidos, soul, blues, ska, reagge, funk y rock and roll, pasados por una licuadora de puro aliño pop. Vandenburg había cantado una canción dedicada a Holanda, con referencia negativa al invento comercial Stars 45, nacido en Amsterdam, que incluía un solo de percusión improvisado por él mismo, y al terminar preguntó a la audiencia: "¿Os gusta el rock duro? ¿Y el power-pop? ¿Rock and roll? ¿No? Pues un reggae". Era una propuesta cínica, porque el reggae instrumental contenía un punteo muy duro.
Gruppo Sportivo
Recital de ' pop'. Sala Rock-Ola, Madrid, 25 de abril de 1984.
En el primero de los dos bises -habían terminado con la ayuda de los asistentes en el coro de Hey girl- repasaron con gracia los primeros compases de Owner of a lonely heart, Rebel, Satisfaction y Message in a bottle. En Fiona, Gruppo Sportivo coreó "¡James Brown!". Ya había notado que algún ritmo me acercó Sex machine a la cabeza y que Predictable tenía los acordes de Off the wall, de Michael Jackson. Hans Vandenburg presentó Rhythm is a constant beat como su tema más conocido. Las composiciones de Gruppo Sportivo son ritmos constantes.


























































