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Expedientados el director, el administrador y la despensera del colegio Juan Luis Vives

La junta de gobierno de la Mutualidad de Funcionarios de la Administración Civil del Estado (Muface), entidad propietaria del colegio mayor Juan Luis Vives, de Madrid, acordó ayer dejar sin efecto la expulsión de 20 alumnos, anunciada el pasado jueves por el director del centro. Los estudiantes fueron acusados de haber roto y arrojado a la calle los platos en señal de protesta por la mala calidad de la comida. La junta de gobierno de Muface acordó también la apertura de un expediente disciplinario al director, como responsable del deterioro de la convivencia, y al administrador y a la despensera del colegio por presuntas irregularidades en las salidas de alimentos del almacén.

Un portavoz de Muface declaró que los expedientes al administrador, Jesús Muñiz, y a la mujer encargada de la despensa tienen por objeto aclarar si existen desajustes en materia económica. Concretamente, en la administración de los fondos destinados a la alimentación de los 140 residentes."La pesadilla ha terminado", declaró ayer Luis Monreal, director del colegio mayor Juan Luis Vives, al conocer las decisiones adoptadas por la junta de gobierno de Muface. El director calificó de tranquila y completamente normal la situación actual del centro. "Cuando decidí que los 20 residentes expulsados permanecieran en el colegio hasta que se reuniera la junta, volvió la calma. De una metedura de pata se sale rectificando y reconociendo los errores", explicó Monreal.

En lo que se refiere a la situación denunciada por los alumnos sobre la mala calidad de los alimentos, el director afirmó que "estamos al final de un trimestre largo y eso se nota en una carencia de todo".

El conflicto que enfrentó a los alumnos con el director estalló el pasado jueves. Un grupo de unos 30 alumnos, cansados -según afirmaron- de sufrir la escasez y deficiente calidad de la alimentación, decidieron arrojar la comida a la calle y romper los platos.

Esa misma tarde fueron sancionados con la expulsión del centro 20 residentes, quienes se negaron a abandonar sus dormitorios, apoyados por la mayoría de sus compañeros del colegio.

Euforia entre los alumnos

Entre los 140 residentes del colegio mayor Juan Luis Vives se apreciaba ayer una cierta euforia por la decisión adoptada por la junta.Un portavoz de los escolares calificó de "muy positiva" la actuación de un funcionario de Muface, que se presentó en el colegio por la mañana con la intención de iniciar los primeros trámites para elaborar, según acordó la junta general, un nuevo reglamento de régimen interior que facilite el cumplimiento de los fines y la convivencia en el colegio. "Un grupo de alumnos elegidos democráticamente colaborarán con Muface en la elaboración del nuevo reglamento", aseguró un portavoz de los alumnos. "Parece que la cosa va en serio", añadió. "El delegado de la mutualidad ha llegado al colegio con nuevos menús bajo el brazo y con buenas ideas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de abril de 1984

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