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Crisis económica e integración de la población inmigrada, temas clave en el debate televisivo sobre Cataluña

La crisis económica y el paro y la política de integración de los inmigrantes fueron los dos grandes temas que centraron anoche el debate del programa La clave, dedicado a Cataluña con motivo de sus próximas elecciones. Cinco candidatos a la presidencia de la Generalitat -Jordi Pujol, Raimon Obiols, Antoni Gutiérrez, Eduard Bueno y Heribert Barrera-, el economista Fabián Estapé y el ex ministro de Administración Territorial en la etapa de UCD Rafael Arias Salgado, fueron los asistentes al programa que dirige José Luis Balbín. Obiols (socialista) y Gutiérrez (comunista) fueron los más críticos con Pujol.

Obiols afirmó que la Administración autonómica no reflejaba la Cataluña real y Gutiérrez acusó al Gobierno Pujol de no haber tenido una verdadera política económica para combatir el paro. Ambos le acusaron de intentar monopolizar Cataluña Heribert Barrera (Esquerra Republicana) se alineó junto a Pujol, y Bueno (Coalición Popular) le atacó con poca fortuna.Al empezar el programa, José Luis Balbín dijo que el Ministerio de Administración Territorial "se ha descolgado unilateralmente, después de semanas confirmando su presencia". El ministerio distribuyó anoche una nota matizando que la invitación recibida se refería al día 23 de marzo y que sólo el pasado lunes se les comunicó que se adelantaba el programa al día de ayer.

El primero en intervenir en el debate fue el actual presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, quien, comentando la película proyectada -La piel quemada de Josep Maria Forn-, afirmó que pese al alud inmigratorio de los años sesenta -que al incidir además el tema lingüístico y cultural "podría haber sido explosivo"-, "tenemos en Cataluña una buena convivencia". Se felicitó de que los hijos de los inmigrantes reflejados en el filme hablen ahora catalán y bailen las danzas folklóricas de la tierra.

Raimon Obiols, aún reconociendo que es cierto que existe integración en una identidad colectiva, dijo que "el problema es que esos hijos de inmigrantes estén en el Parlament, en la Administración de Cataluña y en el Gobierno de la Generalitat" Consideró la convivencia como el tema clave de Cataluña y lamentó que Pujol estuviera satisfecho en esta materia, porque "hay un profundo malestar, porque muchos sectores que habían confiado en la autonomía no se han sentido luego comprendidos y se encuentran en una situación de malestar y de despecho". Insistió en que existen sectores que no quieren perder sus orígenes, que se sienten paisanos de los seis millones de catalanes y que no se sienten representados.

Gutiérrez aludió a su condición de hijo de inmigrantes y recordó que la inmigración se produjo en contra de la voluntad de sus protagonistas. Apelando a su experiencia personal, afirmó que Cataluña tiene capacidad de integración y que sería muy negativo e injusto instrumentalizar elementos de conflictividad, pero añadió que no se ayuda a la integración ignorando que existen sectores de la población que, golpeados por la crisis, se sienten subjetivamente discriminados. En su opinión, falta impulso desde el Gobierno de la Generalitat para combatir la crisis económica. Destacó que el paro es en Cataluña el 19% de la población activa, superior a la media española. Subrayó que todos estaban de acuerdo en que Cataluña era una sola colectividad, pero precisé que existen propuestas diversas, confrontadas y conflictivas, y todas son tan catalanas como las que defienden los nacionalistas.

El ex ministro Arias Salgado terció en el debate opinando que no creía posible que la crisis económica pudiera resolverse desde las instituciones autonómicas, de la misma forma que tampoco podrá hacerlo el Gobierno central sin contar con ellas. Añadió más adelante que desde fuera de Cataluña existe la impresión de que los inmigrantes sí están sujetos a cierta discriminación, no por voluntad de las instituciones, sino por la existencia de un hecho cultural y lingüístico de por sí poco integrador y que hay que saber y querer contrarrestar. Bueno echó en cara a Pujol que diga ahora, cuando se acercan las elecciones, que lo importante no es hablar o no catalán. Pujol le replicó con acritud, recordándole su condición de recién llegado a la política e invitándole a leer sus discursos de años atrás, cuando decía lo mismo.

Heribert Barrera, líder de Esquerra Republicana y presidente del Parlament, consideró absurdo intentar crear en los catalanes un complejo de culpabilidad por la inmigración. "No somos responsables de este hecho; al contrario, podemos enorgullecernos de ese clima de convivencia que existe". Negó que la Generalitat pudiera hacer política económica -"como mucho politiquilla", dijo-, por carecer de competencias. El catedrático Estapé afirmó que el castellano-hablante sí estaba discriminado, lo que generó una dura discusión con Barrera, para quien la única discriminada es la lengua y la identidad catalana: "Cataluña sigue siendo la víctima", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de marzo de 1984