Ir al contenido
_
_
_
_

Mitterrand y Margaret Thatcher estudian la crisis presupuestaria y agrícola de la Comunidad

El presidente de la República francesa, François Mitterrand, que actualmente preside igualmente la Comunidad Económica Europea (CEE), celebró ayer su primera entrevista con la primera ministra británica, Margaret Thatcher, tras el fracaso de la cumbre comunitaria de Atenas, el pasado mes de diciembre. En un almuerzo de trabajo estudiaron. muy particularmente las cuestiones presupuestarias y agrícolas de la CEE, sin que al final hicieran manifestación alguna.El presidente y la primera ministra de su majestad, para resaltar más el carácter informal y estudioso de su encuentro, se entrevistaron en la periferia parisiense, en el pueblo de Marly-Le-Roi. Thatcher, de hecho, vino a París exclusivamente a celebrar su comida de trabajo con Mitterrand. En un principio se anunció que el acto tendría lugar en los salones del palacio presidencial del Elíseo, pero no fue así, seguramente para impedir el asedio de los periodistas, a los que se les prohibió la entrada en el chalé de caza donde dialogaron durante dos horas y media.

Al final se supo, por boca del portavoz francés, que la conversación versó sobre los temas comunitarios, empezando por la contribución británica y la política agrícola común (PAC), que provocaron la debacle de Atenas, y también las grandes cuestiones internacionales del momento, como Oriente Próximo, seguridad europea, relaciones Este-Oeste.

Esta entrevista, como la que el pasado mes de diciembre agotaron Mitterrand y el presidente del Gobierno español, Felipe González, responde al método de trabajo que en un primer tiempo ha fijado Francia como presidente de la Comunidad a lo largo del semestre de 1984 en curso. Quiere decir esto que el presidente francés, antes del primer Consejo Europeo que presidirá en Bruselas el próximo mes de marzo, dialogará con todos los jefes de Estado o de Gobierno de los diez y de los dos países candidatos, España y Portugal. Al mismo tiempo, el nuevo ministro de Asuntos Europeos, Roland Dumas, multiplicará también estas entrevistas bilaterales, empezando por España a finales de este mes, con el fin de desbrozar, al lado de Mitterrand, el duro camino de la más grave crisis europea.

Sobre la salida de la crisis, los especialistas franceses se expresan en términos más que prudentes. El trabajo que Mitterrand debe realizar para vencer todos los obstáculos se considera gigantesco y poco menos que imposible de llevar a cabo en sólo medio año de dirección de la CEE. Tres cuestiones agrupan los problemas: resolver, antes de nada, las dificultades internas comunitarias; esto es, la contribución británica, la reforma de la PAC y el presupuesto comunitario. Una vez resuelto lo que se considera como un rompecabezas vecino de la cuadratura del círculo, Mitterrarid quiere responder sí o no,, a España y a Portugal antes de finales de junio. Y, por fin, crear nuevas políticas comunes.

Divergencias internas

Ayer, algunos comentaristas anotaban que, en la batalla que opone Francia al Reino Unido, la primera ministra Thatcher probablemente podrá aprovecharse de la falta de cohesión del Gobierno francés al plantear los problemas comunitarios.Y se citaban los ministros Rocard, Fabius, Delors, Cheysson, Cresson, como protagonistas de esas divergencias que representan un obstáculo más para Mitterrand a la hora de proponer soluciones.

En el sentido de lo anterior, pero más grave, es la nueva declaración del Partido Comunista Francés (PCF), la segunda fuerza componente de la mayoría gobernante, hecha pública ayer precisamente, y que reitera por enésima vez su oposición radical a "toda ampliación de la CEE".

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_