El fiscal pide 18 años para los terroristas vascos juzgados por el secuestro del industrial Limousin

Joaquín Zubeldia Gorostidi y Aránzazu Carrera Carrera, miembros de la organización terrorista vasca Comandos Autónomos Anticapitalistas, afin a ETA, no reconocieron ayer al tribunal y se negaron a contestar cualquier pregunta en el juicio, celebrado en la Audiencia Nacional, en el que se les acusaba de colaboración necesaria en el secuestro del industrial vasco Francisco María Ignacio Limousin, delito por el que el fiscal pide 18 años de prisión para cada uno de ellos. El secuestrado, que estaba citado como testigo, no compareció.

Zubeldia y Arantza Carrera, que ya han sido condenados con anterioridad a más de veinte años por otros delitos, como la colaboración en el asesinato del director de la Telefónica en Guipuzcoa, fueron expulsados de la sala al negarse a celebrar el juicio 3, al no reconocer al tribunal.El fiscal acusa a Zubeldia y Arantza Carrera de haber realizado vigilancias, en mayo e 1982, de los movimientos del propietario de la Papelera Tolosana, SA, Antonio Limousin, padre del que posteriormente resultó secuestrado. Otros miembros del grupo que están en rebeldía, Juan Carlos Arruti Aizpitarte, Javier Ignacio San Martín Goicoechea y Antonio Zurutuza Sarasola, se personaron el 19 de mayo de 1982 en el domicilio de los Limousin en Tolosa y secuestraron al hijo del empresario papelero, al que liberaron el 22 de agosto del mismo año.

Por estos hechos el fiscal solicitaba una pena de once años de prisión para cada uno de los procesados, como autores por cooperación necesaria de un delito de detención ilegal, y 460.000 pesetas de indemnización para Lirnotisin. Sin embargo, en el transcurso de la vista, el ministerio público elevó la petición de penas a un total de 18 años al agregar la acusación de pertenencia a bandas armadas.

Francisco Limousin, que había sido citado como testigo, no compareció a la vista, por lo que el defensor de los procesados, Javier Aramburu Tellería, solicitó la suspensión del juicio, pero el tribunal no accedió a la petición.

El fiscal, en su informe, calificó los hechos como detención ilegal, señalando que los datos facilitados por los procesados fueron imprescindibles para el posterior secuestro de Limousin.

El defensor, que pidió la absolución para los dos procesados, negó que la información de que disponían fuera importante, ya que, según sus declaraciones ante la policía, sólo conocían cómo era el coche del empresario y su domicilio. Sobre la nueva acusación de pertenencia a bandas armadas, dijo que no podía ser aplicada, porque Zubeldia y Carrera ya habían sido condenados como miembros de la organización.

Los dos procesados son novios, y desde que fueron detenidos sólo se ven en los juicios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de enero de 1984.

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