Un gesto simbólico de Craxi por acercarse a Moscú preocupa al Gobierno italiano

El primer ministro italiano, Bettino Craxi, ha vuelto a pedir a la URSS, en vísperas de la instalación de los euromisiles en Comiso (Sicilia), "una nueva toma de posición realista". Craxi entregó personalmente una nota oficial en estos términos al embajador soviético en Roma durante la recepción celebrada el lunes para conmemorar el 66º aniversario de la Revolución de Octubre. El Gobierno está preocupado por este gesto de distensión de Craxi.

El gesto del presidente Craxi de acudir a la Embajada soviética ha querido ser una demostración de la voluntad de distensión del Gobierno italiano hacia Moscú, como lo ha sido también la presencia, por primera vez después de la invasión de Afganistán, del embajador italiano en el desfile militar de la Plaza Roja.

Estas dos iniciativas preocupan a la mayoría que sostiene su Gobierno, hasta el punto de que socialdemócratas y republicanos, cuyo.secretario es el actual ministro de Defensa, Giovanni Spadolini, han telefoneado al presidente del Gobierno para pedirle explicaciones. Craxi puntualiza que se trata sólo de dernostrar a Moscú el deseo de distensióny de paz de su Gobierno. El primer ministro, no obstante, ha subrayado que, por lo que se refiere a la instalación de los mísiles, si Moscú no da enseguida nuevas señales de distensión, Italia mantendrá los compromisos adquiridos con la defensa atlántica.

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