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RELIGIÓN

La 33ª Congregación de los jesuitas propugna un mundo más justo y el fin del armamentismo

El documento final de la 33ª Congregación de los jesuitas, que lleva por título Mensaje de la Compañía de Jesús al mundo de hoy, hace un llamamiento en favor de un orden internacional más justo, donde se respeten los derechos humanos y donde se ponga fin a la carrera armamentista, según han manifestado a EL PAÍS fuentes de toda solvencia relacionadas con la congregación. Las sesiones que se celebraron los pasados meses de septiembre y octubre, en las que se eligió nuevo prepósito general a Hans Peter Kolvenvach, dieron como fruto un documento, de poco menos de un centenar de folios," que consta de dos partes: una primera de orden interno y una segunda dirigida aí mundo de hoy.La redacción definitiva se hará pública en los próximos días, después de ser traducida a varios idiomas. En la segunda parte del texto se pasa revista al mundo de hoy, con especial énfasis en temas como el "hambre espiritual" de la juventud; "la conculcación de los derechos humanos" por parte del poder político; la discriminación de las minorías y los emigrantes; el "trato injusto" a las mujeres, y las acciones políticas y sociales que amenazan la vida de no nacidos, minusválidos y ancianos. La 33ª Congregación también se ha hecho eco de que la acción evangélica ha de tener presente la justicia y la paz, "sin ser ingenuos o flatalistas".

Las mismas fuentes señalaron a este diario que el documento final contiene mencionés explícitas al Papa y al anterior general de la orden, el vasco Pedro Arrupe. En. el primer caso, el texto recoge las palabras de la homilía pronunciada por Juan Pablo II en la misa de apertura de la 33ª Congregación, en la que se refirió a la "lucha contra el ateísmo" y a la adaptación de los postulados a las necesidades de hoy, al ecumenismo y a la acción evangelizadora que conduce a la justicia y a la paz. En el caso de Arrupe, se reconoce la validez y necesidad de tener presentes las anteriores congregaciones generales por él presididas, que supusieron un profundo cambio en la orientación de la orden, en la línea de que el servicio a Dios y el servicio de la fe no se pueden separar del servicio a los hombres.

Durante el período de sesiones se debatieron los problemas más importantes del mundo de hoy, "que se puede organizar de una manera más justa y más equitativa, pero que hay intereses que lo impiden", según indicaron las mencionadas fuentes.

La primera parte del texto enumera cinco temas de orden interno. Las relaciones con la Santa Sede y los obispos, vida de comunidad y problemas de los coadjutores, vida espiritual, formación y vocaciones y servicio a los pobres constituyen el eje de estas páginas del documento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de noviembre de 1983