EL plan de apoyo a las exportaciones intentará lograr aumentos reales del 5,5% al 8,5 en los próximos tres años

El plan de apoyo a las exportaciones que estudiará el Gobierno en el mes de septiembre intenta asegurar en los próximos tres años un aumento real del 5,5% al 8,5%, frente al 5% previsto para el presente ejercicio. Consistente en una decena de disposiciones, será pieza clave del ajuste exterior, uno de los que el Ejecutivo tratará de acelerar con su programa económico a medio plazo. Pero el hecho de que la recuperación económica mundial apenas permita al comercio crecer del 0,5% al 1% en 1983, según las últimas estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), hace prever el establecimiento de otras medidas paralelas, como la contención del consumo por las vías salarial v monetaria.

El propio secretario de Estado de Comercio, Luis Velasco, ha indicado a este periódico que aún guarda "serias dudas sobre el 5% de este año". A su juicio, el plan exportador tendrá por sí solo poco efecto inmediato sin otras actuaciones. "Las medidas de apoyo, lentas en el arranque, pueden ser importantes. Sin embargo, necesitan el acompañamiento de la política económica general: tipo de cambio efectivo, reducción de costes y de inflación diferencial, reconversiones, etcétera".Por su parte, fuentes allegadas a los redactores del programa económico a medio plazo, todavía no suficientemente discutido en Consejo de Ministros, han apuntado que, tras el verano, se conocerá el alcance de las recientes declaraciones del ministro de Economía y Hacienda sobre la necesidad de acelerar algunos ajustes. Entre las decisiones, recibirán prioridad las orientadas a atajar el problema de la balanza de pagos, así como a contener la demanda interna por la vía salarial, de restricción monetaria y de control del gasto público.

En distintos grados, la marcha de la inflación, el crecimiento económico y el paro durante la primera mitad del año han recibido valoraciones de satisfacción en medios gubernamentales. Los dos puntos que pensaban ganar al 14% de los precios al consumo al término de 1983 empiezan a ser convertidos por las declaraciones oficiales en "dos o tres", aunque algunas fuentes de la Administración dicen que los alimentos pueden no compartarse durante el segundo semestre tan bien como el año pasado y dejar sólo de ganancia final un punto o punto y medio. El 1,7% de crecimiento económico se aproxima al 2% anual presupuestado en principio, y ha permitido el aumento neto de 23.000 empleos, con una reducción de 28.000 parados.

Pero la expansión de toda la masa monetaria ha re querido correcciones a la baja (del 13% de media anual al 6% -9% para los próximos meses), "por razones de equilibrio exterior y de mantenimiento del esfuerzo contra la inflación". Y el déficit comercial sólo ha mejorado de 5.634 millones de dólares en enero-junio de 1982 a los 5.590 de este año, pese a que el aumento real de las exportaciones -gracias al buen balance de junio- ha sido del 5%-7%, frente al 2,5% de todo el año pasado.

Así las cosas, la política de demanda 1983 -crecer a base de exportar, y no yugular los salarios para alentar la demanda interna- puede ser corregido con más ventas al exterior y menos demanda interna, con el fin de evitar problemas de inflación y competitividad. El marco será el programa que se presentará a finales de septiembre, junto al proyecto de Presupuestos del Estado para 1984.

'Escenarios' previstos

Los distintos escenarios parten de crecimientos reales en las ventas al exterior del 5,5% al 8,5% de promedio, dentro de previsiones de aumento en el producto interior bruto (PIB) que irían del 2,5% en 1984 al 4% en 1986. Pero en las previsiones anuales más favorables -la mayor hipótesis de exportaciones es del 10%, para el mejor comportamiento de la economía internacional y de los procesos de ajuste españoles-, el saldo exterior aportaría un punto al PIB, debido a que el alza de las exportaciones arrastra al de las compras al extranjero. De hecho, durante el primer cuatrimestre hubo alzas nominales superiores al 27% en las compras industriales, aunque algunas de bienes de consumo fueron tanto o más expansivas (20% alimentos, 32% bebidas y tabaco, 45% vehículos).El secretario de Estado de Comercio explicó las medidas de apoyo directo, que se resumen a continuación:

- Subir de tres a seis meses el plazo de prefinanciación para cítricos y otros frutos en consignación.

- A partir de septiembre, puesta en marcha de la ley para subvencionar la diferencia de intereses entre lo que cueste a la banca nacional y extranjera el crédito fuera de coeficientes de inversión obligatoria.

- Dentro de la modificación de coeficientes de inversión obligatoria, por los cuales la banca debe destinar a créditos de exportación el 3% de sus recursos computales y las cajas de ahorro el 1%, se ampliará la base de cómputo.

- Acelerar los pagos por desgravación fiscal, con un plazo máximo de 45 días (hace poco se hacían en 8 o 10 meses), así como revisar las bases en las juntas de ajustes fiscales en frontera.

- Duplicar en 1984 los -actuales 20.000 millones de - pesetas de dotación presupuestaria al Fon do de Ayuda al Desarrollo (FAD), con el objetivo de llegar a 60.000 millones en 1986 (1,5% de las exportaciones de entonces).

- Elevar de 2.700 millones de pesetas en 1983 a 6.000 millones en 1984 las previsiones de inversión del Instituto de Fomento de las Exportaciones.

- Mejorar el seguro de crédito. Aparte de las pólizas para divisas, actualizará las ya utilizadas y las ampliará a fianzas para obras civiles.

- Mayores ventajas para los poseedores de cartas de exportador, como subir el seguro del 90% al 92% para los de primera y reducir el pago al contado (ahora 15%).

- En las ventas ligadas a compras (tráfico de perfeccionamiento activo), decreto para ampliar las que primero hagan la exportación, como en la CEE.

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