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La solución al problema económico depende de la propia disciplina y capacidad de refórma, según Boyer

El ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer, avanzó ayer ante la Comisión de Hacienda del Senado las líneas maestras del plan económico a medio plazo, para cuya elaboración ya se ha empezado el proceso de consultas con los sectores sociales más directamente afectados. Boyer dijo que dicho plan a medio plazo será corregido cada año, y afirmó que la solución a nuestros problemas "depende de la capacidad de reforma interna de la economía española y de nuestra propia disciplina".El plan está basado en un análisis de por qué la crisis española en esta última década ha sido más grande que la de otras economías. Boyer recordó que se conocían perfectamente las causas de la crisis del mundo occidental: los altos precios del petróleo como factor decisivo, y los consiguientes pro blemas de inflación y descenso de la productividad, para a continuación preguntarse: "¿Pero por qué España tiene casi el doble de inflación, de paro, por qué se han destruído en España 850.000 puestos de trabajo en la industria, cuando en países industrialmente más amplios que el nuestro, por ejemplo Italia, sólo ha destruído 400.000 puestos de trabajo, o 320.000 en Francia?". El ministro de Economía explicó que esta situación obedecía a varios factores: no se ha seguido una política de precios realistas que hubieran hecho ahorr4r energía; los costes salariales han crecido más que en los otros países industriales; el ajuste de las empresas ha sido invertir para expulsar trabajo; no se ha reconvertido la industria. "Otros países", dijo, "han reducido dolorosísimamente una serie de sectores industriales, pero los han puestos otra vez en situación competitiva". "En España", concluyó, "se han dejado los problemas larvados y han caído sobre nosotros en estos momentos con extrema gravedad".La falta de ajuste también en la agricultura, "donde sigue habiendo excedentes sobre la demanda previsible", señaló, "y el desbordamiento de la Seguridad Social, cuyas proyecciones a cuatro años dan un déficit de 1.600.000 millones, si no se cambia el sistema actual", fueron mencionados también por Boyer como factores determinantes de la crisis española. Partiendo de este análisis, en absoluto optimista, Miguel Boyer apuntó que "tenemos que ser conscientes que los aumentos de salario de los que tenemos empleo pueden reducir las posibilidade de los que no han accedido al mercado de trabajo, o puede provoca que se expulse a otros trabajado res en este momento".

Cara al futuro, Boyer señaló que "esperamos unas circunstancias muy favorables del entorno exterior, si bien no tanto como lo fueron las de la década de los 60" y por lo que se refiere a cada sector económico, ennumeró que hay que reformar el mercado de trabajo, la Administración pública y la política agrícola, entre otros, "para llegar a los escenarios de crecimiento alto". "Este es el enfoque que estamos comenzando a consultar con las fuerzas sociales, primero con los sindicatos y después con los empresarios", dijo.

"La presión fiscal", finalizó Miguel Boyer, está muy por debajo no ya de los países desarollados de Europa, sino por debajo de Irlanda y Grecia. Sólo superamos a Turquía, y cuando oigo quejas pienso que en el mes de abril se han importado a España 2.000 coches marca BMW".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1983