Todos en Polonia esperan aprovechar la visita que el jueves inicia el Papa
En vísperas de la visita del papa Juan Pablo II a Polonia todos esperan sacar partido de la presencia papal: el régimen confía en que contribuya a la estabilidad y la oposición desea que dé un impulso a la resistencia popular.El Gobierno y la Iglesia actúan juntos en los preparativos. Esta actuación conjunta se advierte y se palpa en el centro de prensa de Varsovia, donde un gran cartel anuncia que allí trabaja la "oficina de prensa del episcopado polaco". En las acreditaciones entregadas a los periodistas figuran, a la misma altura, el anagrama de Interpress, la agencia del Gobierno, y también una pluma de ave que termina en una cruz, símbolo de la oficina de prensa del episcopado polaco. Estos dos poderes, que actúan juntos, desean que todo transcurra pacíficamente y sin problemas.
En la iglesia de los jesuitas, en la ciudad vieja de Varsovia, aparece en la puerta un cartel con la imagen del Papa sobre unos colores, rojo y negro, y el texto: "Esperamos".
Las expectativas puestas en la visita las resumía perfectamente un anciano de 8 1 años, al lado de la cruz de flores de la iglesia de Santa Ana. La cruz simboliza el sentimiento permanente de resistencia, y estaba ayer muy concurrido. A las 16.30 horas llegaron unos novios en traje de boda y depositaron allí sus ramos de flores. La gente empezó a aplaudir.
El anciano, un ex combatiente del Ejército del general Anders en la segunda guerra mundial, con siete condecoraciones en la solapa, comentó que "cada lado espera mucho de la visita del Papa. Después de la primera visita se mejoraron muchas cosas, y quizá ahora, también".
El anciano añadió que "yo, personalmente, sólo espero la muerte, pero mientras viva espero conseguir lo que deseo. Yo siempre estuve al lado de las buenas ideas. Antes, cuando luchaba, y ahora pienso lo mismo".


























































