La guerra secreta de Reagan
( ... ) El presidente del Comité de Inteligencia del Congreso, Edward Bolland, intenta evitar toda ayuda a operaciones militares dentro y contra Nicaragua impidiendo la aprobación de 80 millones de dólares para ayuda militar. ( ... )La limitación de la ayuda es necesaria por la forma en que la Administración Reagan ha, interpretado una enmienda anterior de Bolland, adoptada el pasado mes de diciembre. Dicha enmienda prohibía el empleo de armas americanas con la finalidad de derribar al régimen de Nicaragua o de provocar una guerra entre Honduras y Nicaragua. Pero la ayuda secreta prosiguió, con el pretexto de que permitía a un ejército de 3.000 exiliados hostigar y perturbar la vida de los nicaragüenses. No importaba que estos exiliados, mandados por oficiales que sirvieron en la Guardia Nacional del tirano Somoza, tuviesen otros objetivos.
Parece que Reagan ha abandonado esta sutil distinción. No se necesita tener simpatía por los sandinistas para juzgar ese tipo de operaciones como un desastre potencial. Turner, el antiguo director de la CIA advirtió que estas acciones pueden escapar peligrosamente del control del Gobierno americano. Desde su punto de vista, esta operación puede perjudicar los intereses nacionales y a la CIA.
2 de mayo.


























































