Manuel Hidalgo recibe el Premio Beethoven para jóvenes compositores

Un español de 27 años, Manuel Hidalgo, nacido, en Antequera, Málaga, residente en la actualidad en Stuttgart, recibió durante el pasado fin de semana, de manos del alcalde de Bonn, el Premio Beethoven para jóvenes compositores, por su cuartetó para cuerda Hacia. El premio, dotado con 15.000 marcos (unas 821.000 pesetas), lo compartió con los germanooccidentales Joachim Krebs y Manfred Stahnke.

Manuel Hidalgo, que comenzó sus estudios musicales en Granada y los perfeccionó en Zurich (Suiza) y Berlín, es uno de los jóvenes músicos españoles que más premios internacionales ha recibido, entre ellos el prestigioso Gaudeamus, de Holanda; el primer Premio de la Ciudad de Zurich; el Manuel de Falla, de Granada; el de composición del Instituto de Música Contemporánea de Darrnstad (República Federal de Alemania), y el de la fundación suiza Alte Kirche Boswil.Próximamente estrenará dos obras que le encargó el Ministerio de Cultura de Baja Sajonia en la Semana de Música Contemporánea de Saarbruecken, y otra para orquesta en el Festival de Música contemporánea de Donaueschingen, que le pidió la emisora Sudwestfunk.

En la República Fedral de Alemania, numerosas emisoras de radio, que son todas ellas instituciones de derecho público, cuentan con orquesta propia y organizan como mínimo un festival de música al año, para el que encargan obras a compositores contemporáneos. Otras veces, los patrocinadores son los ministerios de Cultura de los Gobiernos de los laender (Estados federados).

Preguntado por la elección del título de la obra ahora premiada, Hacia, Manuel Hidalgo explica que ha querido expresar el carácter unidireccional de su música. Niega que pueda hablarse de comunicación o reciprocidad musical, porque el producto artístico es susceptible de las más distintas interpretaciones o experiencias, que poco tienen que ver con la intención original del compositor.

Una nueva sonoridad

El jurado que concedió el premio justificó la distinción señalando que Hacia supone "la búsqueda de una nueva sonoridad mediante la aplicación de la técnica instrumental que opera con grandes contrastes tímbricos, con los que consigue notables resultados".Hidalgo se confiesa contrario a toda concepción dicotómica del mundo y afirma que en la música existe también una dicotomía, que él considera falsa, entre la altura sonora y el ruido. Normalmente, se sacrifica este último en aras de una mayor pureza sonora, pero el ruido es una parte esencial del sonido, y hay que buscar, por tanto -o eso hace él al menos-, el equilibrio entre ambos.

En Hacia, los efectos deseados se consiguen mediante varias técnicas, que van desde la distinta presión del dedo o del arco hasta la diversa posición del arco: por ejemplo, el arco oblicuo. Al mismo tiempo, aunque no se ciñe a formas preestablecidas, hace uso de la repetición de estructuras pequeñas y de gran escala con el único fin de crear unidad.

Las otras obras premiadas siguen pautas muy diferentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 01 de mayo de 1983.

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