Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La alcaldesa de San Francisco superó el referéndum de los Panteras Blancas

San Francisco

La alcaldesa de la ciudad californiana de San Francisco, Dianne Feinstein, ha superado con facilidad la prueba que para su continuidad en el cargo suponía el referéndum promovido por la organización radical marxista Panteras Blancas. Al cierre de los colegios electorales, en la noche del martes, la alcaldesa tenía asegurado el triunfo, especialmente gracias a una vasta campaña por correspondencia llevada por sus partidarios. La amplitud de su victoria (más del 80% de los votos) augura una fácil reelección en noviembre.Los Panteras Blancas criticaban una ley que prohibía la posesión de armas de fuego y que fue anulada por los tribunales poco después de ser promulgada, por iniciativa de la alcaldesa.

La organización radical había logrado reunir el número de firmas necesario para la organización de la consulta. Para ello contó con el apoyo de la poderosa comunidad homosexual de la ciudad, que reclama los mismos derechos para las parejas homosexuales que para las parejas heterosexuales legítimas. También se unieron á la iniciativa varios grupos ecologistas inquietos por la desaparición de monumentos históricos y la proliferación de rascacielos, así como inquilinos que solicitan un control de alquileres.

Esta alianza heterogénea y de unión no muy firme no representaba una amenaza seria para la permanencia de Dianne Feinstein al frente de la alcaldía, habida cuenta del fuerte apoyo con que cuenta en los medios de negocios y en los sindicatos. Contrariamente a la de la mayoría de las ciudades norteamericanas, las finanzas de San Francisco son satisfactorias y los salarios de los empleados municipales crecen a un ritmo rápido. San Francisco acaba de ser elegida sede de la convención del partido demócrata, que designará el próximo candidato a la Casa Blanca, lo que ha aumentado el prestigio de la alcaldesa.

Oficialmente la consulta era un voto de invalidación. Con este nombre se conoce a un instrumento de democracia directa que permite a los ciudadanos descontentos de la gestión de responsables elegidos obtener su destitución antes de la fecha prevista para la nueva elección. Quince Estados autorizan este procedimiento contra los cargos electos a todos los niveles de gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de abril de 1983