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Historiadores actualizan la visión que tenía de España Américo Castro

La visión que dejó de España y de lo hispano Américo Castro fue actualizada la semana pasada por un grupo de historiadores y profesores españoles de universidad en el transcurso de un coloquio sobre el pensamiento de este historiador organizado por el departamento de Literatura de la universidad Autónoma de Madrid y por el Instituto de Cooperación Iberoamericana como homenaje a Américo Castro en el décimo aniversario de su muerte.

En los debates y conferencias, que se celebraron en la Universidad y en el instituto entre los días 12 al 14 de abril, participaron, entre otros, los profesores Guillermo Araya (Lexicografía e historia en la visión de España de Américo Castro), Rafael Lapesa (Semblanza de don Américo Castro), Anthony van Beysterveldt (Los métodos y los hombres: una perspectiva castrista), Alonso Zamora Vicente (Cervantes y Américo Castro), Julio R. Puértolas (Américo Castro: la tradición corregida por la razón), Pedro Martínez Montávez (Impresiones de un arabista en torno a la obra de Américo Castro), Edmund L. King (Las 'Cartas marruecas' y el pensamiento de Américo Castro) y Luis Gil Fernández (El humanismo español: una reinterpretación). También estuvo presente en algunas de las sesiones la hija de Américo Castro, Carmen Castro de Zubiri.Después de las jornadas, la figura de Américo Castro ha continuado siendo polémica tanto en el ambiente histórico como en lo literario y en general en lo cultural. Américo Castro fue catedrático de la universidad de Madrid, embajador de España durante la República y profesor de las universidades más prestigiosas de Argentina y Estados Unidos, donde formó un grupo de hispanistas. Entre sus aportaciones a la historia se señala la renovación que hizo de los conceptos habituales sobre España, lo español y los españoles.

En la sesión final de recopilación de lo que se había dicho en las jornadas, Lapesa explicó que la obra de Castro podría ser discutida desde la perspectiva de la historia, "pero su persona ha dejado una huella imborrable en la historiografía española". "Él quería que los españoles perdieran su desinterés por la cultura, creía que debía defender su verdad como un profeta porque esa verdad era salvadora para el mundo hispánico".

El profesor Luis Gil Fernández, que analizó la obra de Américo Castro a la luz del humanismo español, dijo que el historiador español exageró el problema del criptojudaísmo, y, sin embargo, no prestó importancia al tema del protestantismo. El profesor Pedro Martínez Montávez se refirió, por su parte, a la deuda que tenían los arabistas con Castro, sobre todo por su dedicación al estudio de las tres culturas, "puesto que no se puede entender la realidad española sin hacer el estudio de las culturas cristiana, musulmana y judía".

El profesor R. Puértolas analizó la Edad Media española a través de las ideas de Américo Castro y señaló cómo esta idea de las tres culturas se rompía a partir del siglo XV y se transformaba en una intolerancia que en gran medida se ha mantenido en nuestros días según el comentario de Américo Castro: '"La historia de España ha sido sometida a la limpieza de sangre".

Los participantes en la sesión final de las jornadas no se pusieron de acuerdo en la valoración de la concepción de lo hispano que explicó en sus obras Américo Castro. No fueron respondidas las críticas del público de que Américo Castro no había profundizado en la identidad de América Latina, "ya que no era suficiente con oponerse a la visión oficial franquista que se tuvo de la hispanidad".

En el coloquio quedó constancia, por último, de que la obra de Américo Castro ha sido entendida "tanto por sus mayores defensores como por sus oponentes más virulentos". "Lo que ha sucedido", dijo Julio R. Puértolas, "es que se han hecho interpretaciones muy ideologizadas de su pensamiento, sobre todo por parte de los anticastristas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 1983