Jornada de manifestaciones y huelgas en Cisjordania

La tensión se incrementó ayer en Jerusalén y Cisjordania, donde se produjeron manifestaciones con violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad israelíes, mientras los comerciantes árabes cerraban sus tiendas, siguiendo las consignas de huelga, como señal de protesta por los incidentes desencadenados por extremistas religiosos judíos, que durante la noche del jueves al viernes trataron de penetrar en la explanada donde se encuentra la mezquita de Al Aqsa.Las fuerzas de seguridad israelíes han incrementado sus efectivos en las principales localidades cisjordanas y en el sector oriental de Jerusalén, donde fue reprimido duramente cualquier intento de manifestación, al tiempo que trataban de romper la huelga desencadenada en comercios y escuelas de los territorios ocupados.

El toque de queda fue instaurado en numerosos campos de refugiados palestinos instalados en los campamentos de refugiados. El ministro de Defensa, Moshe Arens, manifestó ayer que combatirá duramente la llamada guerra de las piedras y que serán reprimidos duramente los ataques contra los vehículos militares, aunque "sin apartarse de las normas morales que guían al Estado hebreo".

La tensión se incrementó al resultar herido por bala en la mañana de ayer un joven estudiante de doce años en Ramallah. Los comercios de esta localidad y la de El Bireh cerraron sus puertas. Los soldados israelíes trataron de romper la huelga destrozando los cierres metálicos de las tiendas y precintando las de quienes se resistieron a mantenerlas abiertas.

Cuatro militares muertos

Cuatro militares israelíes resultaron muertos ayer en el curso de un ataque contra un grupo de soldados en la ruta entre Beirut y Saida, en el sur de Líbano.En esta misma zona se descubrieron otros dos israelíes muertos y otras varios heridos cerca de Jieh. Además, siete soldados israelíes resultaron heridos en el curso de una emboscada en la entrada de la ciudad de Saida.

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