La Generalitat valenciana evita el cierre de un alto horno en Sagunto

La decisión de la dirección de Altos Hornos del Mediterráneo de paralizar el alto horno número 2 de la planta ubicada en Puerto de Sagunto ha provocado una fuerte oposición de los trabajadores y de la Generalitat valenciana, que tras realizar gestiones ante el Ministerio do Industria y Energía, consiguió que la medida se anulase.La orden partió del presidente de AHM, José María Lucía, quien también ostenta la presidencia de Ensidesa, ubicada en Avilés, y fue anunciada el viernes a los trabajadores, que tomaron la decisión de no obedecerla. El consejero de Industria y Comercio de la Generalitat valenciana se puso en contacto con Eduardo Santos, director general de Industrias Siderometalúrgicas, quien ordenó que el alto horno no se cerrase.

El cierre hubiese supuesto un primer paso para el desmantelamiento de las instalaciones de cabecera de AHM, de cara a que sólo quede en funcionamiento el tren de laminación en frío, con lo que dejaría de ser una planta siderúrgica integral para convertirse en una empresa metalúrgica de grandes dimensiones, dando por sentado que no se va a instalar un tren de bandas en caliente.

Al parecer, la decisión fue tomada por Lucía sin contar con el Ministerio. Fuentes de toda solvencia manifestaron a EL PAIS que Eduardo Santos tuvo conocimiento de ella a través de UGT. El cierre del alto horno supondría la pérdida de 850 puestos de trabajo de los 4.500 con que cuenta AHM. El de los tres altos hornos de cabecera que hay en Sagunto supone 3.000 puestos de trabajo.

Segundo Bru manifestó ayer a este periódico, con referencia a Lucía: "Este hombre quiere desmantelar Sagunto. Desde Valencia siempre hemos dicho que estamos por que se dé a la siderurgia española un tratamiento global. Estamos dispuestos a hablar y racionalizar, pero no a que nos racionalicen por decreto, y menos a que lo haga el presidente de una empresa pública usurpando las funciones del Gobierno".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS