Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Piden 10 años para 'Erik, el belga' por robar en la catedral de Tarragona

El fiscal de la Audiencia Nacional ha solicitado que se impongan diez años de prisión a René Alphonse Vanden Berghe por el robo de obras de arte de la catedral de Tarragona. Con esta son ya dos las causas concluidas y pendientes de juicio contra Erik, el belga.

El primer sumario se terminó el pasado mes de noviembre y hacía referencia al robo perpetrado en la catedral de Morella (Castellón) el 23 de febrero de 1980. Por esta causa se procesó a Erik, el belga y al comerciante afincado en Alicante Erich Konrad Fraas. A ambos se les acusa de un presunto delito de encubrimiento, solicitándose un total de ocho años de prisión.El segundo sumario, que acaba de ser concluido, es el 9/ 82 y ha sido instruido por el Juzgado número 4 de la Audiencia Nacional. En este sumario se investiga el robo que el 9 de marzo de 1980 se realizó en la capilla del Corpus de la catedral de Tarragona, de donde se llevaron ocho cruces, tres copones de plata, tres incensarios, dieciséis portapaces, un retablo de san Bartolomé, una imagen de santa Tecla, otra de san Miguel Arcángel, una cruz de plata y otros objetos con un valor total de 47 millones de pesetas.

Fueron vendidos en Bélgica

Según el fiscal de la Audiencia Nacional, el robo a la cárcel de Tarragona fue perpetrado por el propio Erik, el belga junto con una mujer, que no ha sido identificada, por ahora. Asegura el fiscal que el anticuario belga subió hasta una ventana y forzó varias cerraduras del recinto sacro, causando daños valorados en unas 35.000 pesetas.El fiscal sostiene que una parte considerable de este botín fue vendida al súbdito alemán Erich Konrad Fraad, que tenía una tienda de antigüedades en Alicante, quien, siguiendo instrucciones de Erik, envió el botín a Bélgica, a través de una empresa de transportes internacional. Por el momento, esta parte del botín no ha podido ser recuperada.

Otra parte del botín lo llevó Erik hasta Valencia, vendiéndolo al anticuario Francisco Fernández Moreno. Una de las piezas vendidas al anticuario valenciano fue la tabla del arcángel san Miguel, por la que Erik recibió 75.000 pesetas. Esta tabla posteriormente pasó a manos de terceras personas, quienes, al parecer, la adquirieron de buena fe.

A raíz de todos estos hechos el Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional procesó a Erik y a los comerciantes Erich Konrad Fraad y Francisco Fernández Moreno. Al primero se le acusa de un delito de robo y se le piden diez años de prisión; a los otros dos se les acusa de una receptación y se reclama un total de once años de cárcel.

Desmentido de 'Erik'

Esta versión de los hechos la ha desmentido el propio Erik, el belga, quien asegura que todas estas antigüedades las adquirió de un quincallero, en Cullera, pagando 1.100.000 pesetas. Afirma el procesado que desde hace bastantes años se encuentra delicado de salud y es incapaz de saltar muros y de realizar los esfuerzos físicos que da a entender el fiscal.El abogado defensor de Erik, el belga ha recalcado, además, que ésta es la primera vez que se acusa a su cliente del robo de obras de arte. Por el momento, las acusaciones vertidas contra el belga eran por presuntos delitos de receptación o de encubrimiento.

Aparte de los sumarios por los robos de Morella y Tarragona, quedan aún pendientes de instrucción once causas judiciales contra Erik. Dos de estas causas dependen del Juzgado de Huesca, tres del de Palencia, y seis de distintos juzgados (La Coruña, Burgos, Zamora, Cáceres, Barcelona y Pamplona).

El primer juicio oral por los robos de Erik, el belga se celebrará este trimestre en la Audiencia Provincial de Castellón. A este juicio le seguirá el que se realizará en la Audiencia Nacional, por el robo de la catedral de Tarragona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de enero de 1983