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Barrionuevo desea que se mantenga el estatuto militar de la Guardia Civil

"No hay que pedir peras al olmo: los cuerpos de policía son conservadores por naturaleza, pero les he encontrado muy receptivos al cambio, a las reformas. Hemos tenido que cambiar la cúspide buscando un equilibrio entre la eficacia y la continuidad", declaró ayer el ministro del Interior, José Barrionuevo, al referirse a la reestructuración de la política de la Comisaría General de Información, en la que se crearán cuatro departamentos: terrorista, involucionista, información general y coordinación.

"Seguiremos contando con Ballesteros", dijo el ministro, "que es un profesional competente y trabajador, un representante muy característico, por otra parte, de la policía: de línea conservadora, con cierta tendencia a un sentido patrimonialista de la información. Estaba claro que debería ser sustituido y debe entenderse que no es cuestión de revanchismo ni depuración". Cree Barrionuevo que debe potenciarse el derecho de asociación y considera que la creación de sindicatos policiales han tenido un mal desarrollo al convertirse en instrumentos más políticos que profesionales. "Me parece que la Constitución es clara al establecer ciertas cautelas para la sindicación de policías", matizó. "Por ejemplo, es evidente que no pueden ejercer el derecho de huelga. En cuanto a la Guardia Civil, el ministro del Interior afirmó que "debe acentuarse su vinculación al Gobierno en tiempos de paz, aunque deba mantenerse su estatuto militar, que tiene su razón de ser. La Guardia Civil debe especializarse en lo que ha sido su papel fundamental: vigilancia de aduanas, fronteras, puertos, vigilancia fiscal y de las aguas territoriales, zonas rurales y tráfico".Objetivos prioritarios de la nueva política policial son para el ministro del Interior: coordinación de todos los cuerpos de policía. Se suprimirá la dirección del MULC (Mando Unificado de la Lucha Contraterrorista), que pasará a depender de la Dirección General del Estado. Habrá un delegado especial en el País Vasco, con competencia también para Navarra. Se creará un gabinete adscrito a la Dirección General de la Seguridad del Estado con tres departamentos: el técnico, el jurídico y el informático. En este gabinete estarán: Ballesteros, Dopico y representantes cualificados en la lucha contraterrorista. José Barrionuevo indicó que con ETA no hay términos de negociación posible. "En todo caso", añadió, "que estén seis meses sin hacer ningún atentado, y luego veremos".

Al referirse al terrorismo el ministro del Interior insistió en que el Gobierno socialista está dispuesto a hacer una llamada a la pacificación: "Si hay algo detrás de esas organizaciones terroristas, algo más que puro gansterismo, entonces tienen posibilidad, dentro del sistema, para la lucha política. Pero es que no vemos en ETA más que pura barbarie, una organización de malhechores. Fue una equivocación escoger la vía de la violencia, pero es más equivocación mantenerla en una sociedad como la española, que es de las más libres del mundo. Yo creo que ETA miente, y nos ha obligado a una guerra defensiva en donde los términos dé negociación son imposibles. Sin embargo estoy dispuesto a rectificar mi criterio: que estén seis meses sin llevar a cabo ningún atentado terrista, y luego veremos". Barrionuevo considera que la amenaza en estos días de un atentado terrorista incide especialmente antes de Nochebuena: "ETA quiere echar un pulso al nuevo Gobierno socialista", afirma, "por eso están alertas todas las fuerzas, y si conseguimos controlar la situación unas horas más, podemos decir que hemos triunfado.

Barrionuevo se muestra dispuesto a continuar la política de facilitar la integración de los terroristas que estén dispuestos a abandonar la lucha armada. "Los que no hayan cometido ningún tipo de delito, aunque hayan tenido algún tipo de relación, que vuelvan. Los que hayan cometido delitos no de sangre, se les juzgará buscando el aspecto más atenuante de la legalidad, y aquellos que han cometido delitos de sangre, que no vengan, y busquen asentamiento fuera de nuestras fronteras".

La situación política también influye en la acción de los grupos golpistas. A juicio de Barrionuevo, "nos encontramos en un eclipse del golpismo, que no ha desaparecido, lo que bcurre es que no han digerido todavía los diez millones de votos". "De ahí a descuidarse", añade "media un abismo. Aquí no se olvida nada ni se deja de investigar nada. El Gobierno profundizará en las raíces de la trama civil con tenacidad y constancia". Precisamente, para garantizar una mayor eficacia, el Gobierno piensa mantener más de un servicio de información, "dependientes de diferentes departamentos, aunque coordinados al máximo nivel, desde la Presidencia del Gobierno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de diciembre de 1982

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