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José M. Garrido, nombrado director general de Teatro, y Manuel F. Miranda, director general de Bellas Artes

José Manuel Garrido, diputado socialista por Murcia, es el nuevo director general de Música y Teatro. Manuel Fernández Miranda, de 37 años, hasta ahora subdirector general de Arqueología, ha sido nombrado director general de Bellas Artes, Archivos y Museos. El político murciano, que tiene 37 años y desde 1979 ha sido el responsable de la política cultural socialista en el Ayuntamiento de Murcia, la diputación provincial y la comunidad autónoma, está dispuesto a sentar las bases de la infraestructura musical y teatral del Estado. Fernández Miranda centrará su política en los museos.

Según declaraba a este periódico, en su primera entrevista como director general, Garrido a pesar del escaso presupuesto con el que cuenta, anuncia el comienzo de una gestión descentralizadora que pasa por un concierto global con "Ias comunidades autónomas, diputaciones provinciales y los ayuntamientos, entes que están más en contacto con los ciudadanos". Para él, esta es la única manera de promover, "y sacar del gueto donde se encuentran" dichas actividades culturales.El nuevo director general considera que el fomento para la creación de compañías estables de teatro, en las capitales de las regiones más importantes, así como el apoyo para la gestión de orquestas de jóvenes podrían ser el comienzo de una política que, desde su experiencia "de provincias", podría echar los cimientos para un cambio en profundidad respecto a la gestión de la música y el teatro en el Estado español.

El político murciano declara que existen graves problemas para la difusión de la música clásica en nuestro país. Al respecto, dice que ésta "está prácticamente en un gueto. Además, hasta ahora no ha existido una política musical coherente. Tal vez sea por el continuo cambio de directores generales". Garrido considera que la música clásica "hay que sacarla a la calle". Para ello apunta un programa de prioridades en el que se contemplaría la gestión de nuevos auditorios y orquestas. Siempre a través de un concierto con las comunidades autónomas.

El director general precisa, a continuación, que el fomento de nuevas orquestas está conectado con el Ministerio de Educación, "ya que deberá contemplarse a través de la enseñanza en los conservatorios, que es donde se generan los nuevos músicos". A propósito de recuperaciones, Garrido sueña con la vuelta de los compositores e intérpretes que hoy trabajan fuera de España. "Sería maravilloso poder contar con ellos", exclama, "que pudieran aportar su experiencia y sabiduría para levantar la música".

Garrido quiere advertir, a través de estas declaraciones, que "los hombres de la música no deben de temer porque mi currículo sea exclusivamente teatral. Yo no voy a primar las actividades teatrales sobre la música". Por otra parte, el director general advierte que para él "además de la clásica, existe la música tradicional y la moderna. En este sentido pienso potenciar la tradicional, ahora que todos los pueblos del Estado reivindican afanosamente sus raíces culturales, y buscan su identidad histórica". En cuanto a la música moderna, preferentemente rock y jazz, el político murciano ha destacado en su región por su promoción, a través de la celebración de diversos festivales.

Garrido se muestra satisfecho de no estar vinculado directamente "a los intereses" del teatro que, sin embargo, afirma conocer perfectamente ya que estuvo relacionado con esta actividad entre los 14 y los 29 años. Primero en Murcia, y luego en Madrid, entre 1969 y 1971. En esta etapa fue director adjunto del teatro María Guerrero y dirigió Tiempo del 98.

El director general comenta que "ya me gustan menos aquéllos que eluden el riesgo y se acogen al paternalismo de la fácil solución". Garrido precisa que "no pienso hacer dirigismo porque creo que la Administración debe ser sólo un intermediario entre los profesionales del teatro y los receptores del mismo".

El nuevo director general de Bellas Artes, Archivos y Museos, Manuel Fernández Miranda, ha explicado que su principal preocupación al frente de la dirección general se centrará en los museos, "problema básico del Ministerio de Cultura". "Nuestra dedicación a este tema tiene como finalidad hacer de ellos unos centros de cultura viva".

Manuel Fernández Miranda, que ha sido subdirector de Arqueología con los anteriores directores generales de Bellas Artes Javier Tusell y Alfredo Pérez de Armiñán, es consciente también de que la dirección general que dirigirá a partir de ahora tiene también problemas de conservación de un patrimonio "considerado entre los más copiosos de Europa".

Para conseguir que los museos sean centros de cultura viva hay que comenzar, según Manuel Fernández Miranda, por proyectar el contenido de los mismos hacia visitantes no especializados por medio de cursos pedagógicos, como ya se hace en algunos centros.

Dentro del plan de museos, el del Prado seguirá teniendo un tratamiento especial. "Debe ser una institución autónoma, con unos medios y una línea de actividades equiparables a las del resto de los grandes museos del mundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de diciembre de 1982