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Un linense que trabaja en Gibraltar, la primera persona en cruzar la verja, abierta después de 13 años

ENVIADO ESPECIAL, La Línea esperó ayer con ansiedad las doce campanadas de medianoche, que en esta ocasión traían consigo la reapertura de la verja que la separa de Gibraltar. Durante todo el día las comunicaciones telefónicas con Gibraltar estuvieron bloqueadas por las llamadas entre familiares que viven a un lado u otro de la verja, y que establecían sus citas. La decisión del Gobierno de la colonia de mantener cerrado el lado británico de una a seis de la madrugada fue anulada anoche, por presiones del Gobierno de Londres. Francisco Romo Martín, linense de 52 años y residente en Gibraltar, fue la primera persona en pasar la verja, a las cero horas de hoy. Para conseguirlo ganó en apretada carrera a Carmen Word. Una hora después, alrededor de unas quinientas personas esperaban a cada lado de la verja el momento de traspasarla. La noticia de que Gibraltar iba a mantener abierto su lado durante toda la noche, en contra de lo anunciado, colaboró al carácter festivo de la jornada.

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Un largo bloqueo ineficaz

Desde dos horas antes del momento fijado para la apertura, la medianoche, a ambos lados de la verja había una gran cantidad de personas, más en la parte española que en la británica. En los dos lados había vivas a España, algunas botellas de champán y frecuentes cánticos. A las doce en punto, Carlos Pozas, director de la aduana, abrió el cerrojo que hasta ahora impedía el paso peatonal de la zona gibraltareña a la española.Carmen Word y Francisco Romo eran las dos personas situadas en cabeza de la cola formada para pasar hacia el lado español. Carmen Word atravesó antes la verja, pero Francisco Romo la adelantó briosamente en los tres metros que separan la verja de la garita y depositó su pasaporte antes que ella. Las personas que pasaron del lado español al gibraltareño tenían la desventaja de atravesar los cien metros de zona de nadie que ocupan las aduanas, con lo que se quedaron sin posibilidades de competir por el primer puesto. Francisco Romo tiene 52 años, nació en La Línea y trabaja durante los inviernos en Gibraltar como pintor de brocha gorda. Vivía en una embarcación hasta que hace poco el cura párroco de una iglesia católica del Peñón le permitió dormir en un remolque junto a la iglesia, a cambio de ejercer tareas de guardián nocturno.

La noticia del día fue en realidad el cambio de actitud de Gibraltar respecto al cierre nocturno en su lado de la verja. El primer ministro de la colonia, Joshua Hassan, que había anunciado su intención de mantener abierto el lado gibraltareño durante las 24 horas del día, se retractó de su decisión y, tras un consejo de ministros el pasado domingo, anunció que, como en la época anterior, Gibraltar cerraría su lado de una a seis de la mañana.

Por presiones del Gobierno inglés, Hassan volvió a la decisión inicial, y a las 22.55 horas de ayer compareció en la televisión de la colonia para leer un comunicado en el que justificaba la medida Hassan dijo, entre otras cosas que el problema se contemplaba de distinta óptica desde Inglaterra que desde Gibraltar, y explicó que el cambio final de actitud respecto a la apertura nocturna de la fronteras le había sido impuesto desde la metrópoli.

El acto de la apertura constituyó toda una fiesta, celebrada a ambos lados de la verja y animada por la presencia de la tuna de Derecho de Málaga. A la hora del cierre de esta edición, alrededor de las 0.02 horas, una cola de no menos de cien personas esperaba todavía por el lado español el momento de pasar la verja, mientras por el lado británico ya no había pasajeros.

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El comercio de Ceuta y Algeciras protegido

Por parte española se ve como muy acertada la medidas restrictivas para el tráfico peatonal a y desde Gibraltar. Los hoteles y comercios de La Línea se beneficiarán del posible paso de españoles que se acerquen aquí llamados por la curiosidad de pasar unas horas en el Peñón. Y, con esta medida, Ceuta y Algeciras no van a ver resentido en absoluto su comercio.

Las pegas que hasta ahora se han descubierto es que la letra del decreto deja sin derecho de paso a los 200 gibraltareños residentes en La Línea, y también a los cónyuges no españoles ni gibraltareños de habitantes en uno de los dos lados, y ayer existían gestiones para resolver estos problemas. En cualquier caso, parece intención del Gobierno socialista ir aumentando progresivamente la permeabilidad de la frontera hasta llegar a la apertura total antes de la próxima primavera.

Algunos personajes consultados ayer señalaban la posibilidad de que unos 500 linenses consigan en breve trabajo en el Peñón, y quizá unos 1.000 más en el plazo de un año. La mano de obra marroquí no es apreciada en Gibraltar por su elevado absentismo, y muchos de los casi 3.000 marroquíes que han ocupado los puestos antes en manos de españoles, podrían perderlos de nuevo.

El próximo viernes Fernando Morán, ministro de Exteriores, recibirá en Madrid a parlamentarios de Ceuta y de Cádiz y a las principales autoridades de La Línea con el fin de articular los intereses de aquella ciudad con la progresiva permeabilidad de la frontera de Gibraltar.

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