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ASTURIAS

El dueño de uno de los principales puestos de periódicos de Oviedo, asesinado presuntamente por su hijo

Olegario Pérez Vilar, estudiante de segundo curso de Derecho en la Universidad de Oviedo, era interrogado ayer por la policía, al cierre de esta edición, como presunto autor de la muerte de su padre, Olegario Pérez Millar, de 45 años, y de los disparos que hirieron gravemente a su madre, Angeles Vilar Palicio, de 45 años. El fallecido era el titular de Olegario, uno de los más importantes puestos de venta de Prensa de Oviedo. Sobre los móviles del supuesto parricidio, cometido a las 2.15 de la madrugada de ayer, existían numerosas dudas y puntos oscuros en el momento de redactar esta información.

Según las primeras investigaciones, parece que Olegario Pérez Vilar mantenía malas relaciones con su padre, a quien habría decidido herir o eliminar pese a la oposición de su madre, que sufrió los efectos de tres disparos al tratar de impedir la acción. En el centro hospitalario donde fueron ingresados Olegario Pérez Millar y su esposa se le apreciaron al primero, ya cadáver, dos orificios de bala en el cuello y en el tórax. La madre, que recibió tres impactos de bala, efectuados con la misma pistola, presentaba una contusión pulmonar y se encontraba ingresada en estado grave en la unidad de cuidados intensivos del Hospital General de Asturias.

Los datos recogidos por este periódico en diversas fuentes, apuntan a una posible enajenación mental de Olegario Pérez Vilar en el momento de cometer el presunto parricidio. La policía investigaba ayer intensamente en tomo a las personas que pasaron las horas que precedieron al crimen con el principal sospechoso.

La posibilidad de que la enemistad que profesaba a su padre se hubiera visto exacerbada y le provocara la enajenación mental que le llevó a matar a Olegario Pérez Millar no se descartaba ayer entre las hipótesis de trabajo.

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