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Caza

La Federación quiere potenciar los consejos provinciales para resolver sus problemas

Los consejos provinciales de caza van a adquirir un papel relevante. La Federación Española de Caza quiere potenciarlos de tal manera que sean ellos los que decidan los propios problemas de las regiones de su jurisdicción. Según palabras del presidente de la Federación, Lesmes Peña, "las decisiones en materia de caza tienen que dejar de tomarse desde Madrid".

La legislación cinegética de cada temporada viene siendo dictada por el Ministerio de Agricultura, a través del Icona. En los últimos años, la ley de Vedas tuvo cada vez menor carácter general, y con la llegada de las autonomías se acentuó la disgregación. Incluso el Icona llegó a ignorar la época de caza en Cataluña. La opinión de los consejos provinciales, que agrupan los diversos intereses de la caza en cada zona, en pocas ocasiones fue escuchada. Su última intervención destacada fue cuando José Lara, antiguo director del Icona, les requirió para que estudiaran la posibilidad de adelantar la época de veda a consecuencia de la sequía.La Federación Española de Caza quiere recuperar la misión para la que fueron creados los consejos provinciales, es decir, como primera figura de consulta, respetando las decisiones cuya competencia les permite adoptar. El presidente, Lesmes Peña, estima que el trabajo diario, cómo es este intento de potenciar los consejos provinciales, es, al margen de la organización de campeonatos, lo que distingue a su junta directiva de las anteriores: "Todavía no puedo ofrecer grandes resultados a los cazadores, porque estamos trabajando a largo plazo. Pero sí puedo asegurar que, a diferencia de directivas que nos precedieron, nos ocupamos de algo más que de reunir a los cazadores una vez al año para que disputen el título nacional. Incluso este acto tratamos de hacerlo lo más deportivo posible; si hubo discriminación en los alojamientos, afectó también al presidente del comité de competición y otros directivos, que durmieron en casas particulares, junto a los cazadores. El resto nos quedamos en la hospedería del monasterio de Guadalupe, cuya categoría es de dos estrellas".

Los trabajos que ha venido realizando la Federación Española los califica el presidente de "riesgos inherentes que se corren de manera gratuita; si nos Iimitásemos a la organización de campeonatos, nadie nos exigiría nada más, pero queremos defender los intereses de los cazadores, y ello nos ha llevado a denunciar la inoperancia del Icona en muchos aspectos. El enfrentamiento nos sirvió al menos para que ahora nos escuche la Administración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1982