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Vittorio Taviani: "La industria del cine se apoya hoy en la televisión"

El director italiano presentó en Madrid la película 'La noche de San Lorenzo'

Muy pocos años mayor que su hermano Paolo, Vittorio Taviani -juntos han dirigido filmes como Padre padrone y el recién estrenado La noche de San Lorenzo- sobrepasa brevemente la cincuentena y cubre su bruñida calva con una gorra azul marino, de la que surgen, como fideos, unos pelillos lacios y dislocados. Su rostro vivaz tiene un cierto parentesco con Groucho Marx y también con Gepetto, el padre de Pinocchio, y lleva, cuello abajo y hasta casi los pies, una gabardina que parece una tienda de campaña. Vittorio Taviani opina que "la industria del cine se apoya actualmente en la televisión".

Es Vittorio Taviani, como su hermano, un hombre encantador, vitalista, que pone en la promoción de sus películas el entusiasmo del creador y la minuciosidad del hombre de empresa. Ha venido para asistir al estreno de La noche de san Lorenzo, premio especial de la crítica en el último festival de Cannes, y, en el coche que le trae del aeropuerto, pregunta ya cuántas localidades tendrá que hacer la película para que pueda considerarse que funciona.Dice que en Italia está obteniendo un gran éxito, y lo mismo ocurre en Nueva York, Londres o París, en donde acaba de estrenarse. Se entristece algo cuando le cuentan que el filme ha sido doblado: "Bueno, a ver qué tal lo han hecho.

Nosotros hemos dirigido el doblaje en Francia, porque la banda sonora es muy importante, no sólo los diálogos, sino todos los sonidos, las músicas". Siempre ha sido así en el cine de los Taviani, que se iniciaron al arte viendo óperas de Verdi y que consideran que una película debe tener no sólo referencias musicales concretas, sino también una estructura, un ritmo musical.

Como ya dijo su hermano en entrevista concedida a EL PAIS hace unas semanas, "hacer este filme era una cita a la que nosotros no podíamos faltar". Dice también que el rodaje, en los campos de la Toscana, resultó una experiencia inolvidable. "De alguna manera, las cuarenta personas que formaban la troupe (la mayoría, actores toscanos, no cinematográficos) sentían que lo que estaban haciendo era algo que tenía un significa do profundo, algo que nos ayuda ba a comprender nuestra vida Fue un verano inolvidable. Tanto que resulta difícil desligarse de La noche... para ponerse a trabajar en la próxima película".

El cine, estancado

"Mi hermano y yo, al hacer este filme, teníamos la necesidad de contar una historia sobre hombre completos, en la plenitud de su capacidad, tanto para el bien como para el mal. En estos años difíciles, en que han desaparecido muchas certezas y han aumentado los temores, es bueno decir, como lo hace el sacerdote rural de La noche de san Lorenzo, que, aunque el Dies irae esté cerca, el deber de cada uno de nosotros es sobrevivir. Debe ser así en la vida y también en el cine, que parece hallarse asimismo estancado. Hay razones para seguir adelante, a pesar de estar viviendo una crisis profunda, y hay, además, un público joven que en todo el mundo está pidiendo calidad e inteligencia".La televisión no debe ser ajena a esta revitalización del cine, como lo está demostrando la RAI al participar en la producción de numerosas películas: "En este momento, la industria cinernatográfica se apoya en la televisión. Nosotros hemos producido con ella esta película al cincuenta por ciento, pero no es sólo ésta la ayuda que nos proporciona: es fundamental esa distribución masiva que asegura la programación en televisión. Por otra parte, este medio ensancha los límites. Nosotros mismos tuvimos ocasión de comprobarlo cuando rodamos Allonsanfan en un paraje perdido: la gente acababa de ver en televisión nuestro San Michele avevva un gallo y nos hicieron un gran recibimiento. Fue emocionante".

Actores "vírgenes"

Vittorio Taviani -que afirma que él y su hermano han pasado de hacer un cine de desencuentros con el público a otro de encuentros dice preferir a los actores que no han tenido previamente experiencías cinematográficas, "porque así hay en ellos una virginidad, una tensión, una ansiedad ante el nuevo medio, que nos conviene para lo que queremos decir". Pese a partir de un hecho que forma parte de su autobiograria, los Taviani han hecho La noche de san Lorenzo colocando un filtro, una distancia entre la película y su memoria, porque la memoria es peligrosa. A veces puede inducirte sólo a la nostalgia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 1982