La Photokina-82 resalta la lucha por el mercado mundial de la imagen

Era algo que se veía venir desde lejos. La altísima demanda de productos de vídeo en los últimos años ha hecho que las marcas conceptuadas como clásicas de la fotografía japonesa (Nikon, Pentax, Canon, etcétera) y hasta algunas europeas (Beaulieu), se hayan pasado en bloque a aquel sector, aunque sin abandonar sus primigenios productos. Queda, sin embargo, en el alero el pensar en posible competencia, dado que la mayoría de los casos es sólo una empresa nipona encargada de fabricar los equipos.

De esta literal invasión del vídeo quedó constancia en la última edición de Photokina, feria internacional de la fotografía, que se celebra cada dos años en Colonia, y que finalizó el pasado día 12. Buena parte de sus 128.000 metros cuadrados se dedicaron a la exposición del mundo magnético. Aunque las novedades aparecidas este año conforman un bloque netamente positivo, hubo, sin embargo, excepciones.

Mavica, un secreto total

Más de un aficionado, por ejemplo, tomó el avión para Alemania pensando que iba a poder probar fisicamente el comportamiento de la Mavica, la primera cámara fotográfica del mundo con soporte magnético en disco. Pues bien, los prototipos aparecían celosamente guardados en una vitrina, la información sobre los mismos fue nula, e incluso los encargados del stand de Sony afirmaban desconocer la fecha de salida al mercado del mencionado producto. Con ello, toman nueva fuerza las críticas que apuntaban hacia una mera maniobra comercial de la marca al anunciar su nacimiento, así como las dudas acerca de la calidad de imagen, totalmente desproporcionada con los precios sugeridos. Sin embargo, no todo fue negativo por parte del stand de Sony. En efecto, valió la pena, por ejemplo, la observación en directo, de algunas demostraciones de su sistema HDVS de alta definición (cámara de 1.200 líneas de resolución, magnetoscopios y proyectores gigantes especiales), sistema que añade, sin duda, una bella ilusión de futuro al mundo de la televisión. En el apartado de los pequeños equipos, mención especial merecería la cámara de vídeo Canon VC-10E. Con un zoom de seis aumentos, dotado de enfoque y diafragma automáticos, permite la obtención directa sobre un monitor de televisión de imágenes positivas partiendo directamente de negativos de color. Ello constituye una prueba más del actual matrimonio fotovídeo.

Batalla por la imagen química

Respecto a la imagen química, la batalla se libró entre los dos grandes, monstruos americanos, Kodak y Polaroid. Kodak presentó la novedad de una película de alta sensibilidad en color, exactamente de 1.000 grados ASA, y que, sin duda, será muy útil para la realización de fotografías en condiciones extremadamente pobres de luz. Queda contrastar el grano de este soporte para la obtención de negativos.Por su parte, Polaroid presentó lo que podría interpretarse como una de las joyas de la exposición: la primera película diapositiva de 35 milímetros del mundo de revelado instantáneo. En tres versiones, color, blanco y negro convencional y blanco y negro de alto contraste, la película posee unas sensibilidades respectivas de 40, 125 y 400 grados ASA.

El producto, que presentará, sin duda, una gran apetencia tanto por parte de aficionados como de profesionales, "no es una respuesta de la industria estadounidense a la invasión nipona, sino más bien una colaboración con el mercado, el amplio mercado de: cámaras de 35 mm. presentado por Japón", según declaró a EL, PAIS Peter K. Eichorn, vicepresidente internacional de la compañía.

También hay quien interpreta. esta aparición repentina en el. mercado de la imagen como una contestación a la irrupción indebida por parte de Kodak en el hasta hace unos pocos años, monopolio de la fotografía instantánea por parte de la firma Polaroid.

Imagen en tres dimensiones

La captación de las tres dimensiones, algo tras lo que también se ha ido y se irá en fotografía, también estuvo presente en Photokina. La Nimslo Corporation expuso una cámara de 35 mm. provista de cuatro objetivos en batería de 30 mm. de distancia focal y f 5,6, capaz de registrar cuatro imágenes simultáneas de un mismo motivo. Dichas imágenes, tratadas y superpuestas debidamente con la ayuda de ampliadoras especiales (un problema muy difícil de solucionar para los aficionados), proporciona copias que, mediante una retícula plástica, proporcionan auténtica ilusión de profundidad.También pensando en los aficionados que se aburren de lo convencional habría que hablar, aunque sólo sea brevemente, de la cámara Globuscope. Se trata de un ingenio de 35 mm., dotado de una óptica gran angular capaz de fotografiar un entorno de 360 grados, mediante un giro realizado con la ayuda de un mecanismo de cuerda.

Dejando aparte la virtualidad técnica de registrar en un solo fotograma una panorámica de tal calibre, la cámara consigue increíbles efectos con sujetos sometidos a movimiento.

En resumidas cuentas, la Photokina de 1982 ha equivalido al esfuerzo de 1. 192 empresas de 34 países, empeñadas en hacer frente a la innegable crisis económica mundial, pero que, sin duda, también ha constituido en esta 17 edición, las delicias del aficionado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 13 de octubre de 1982.

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