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Barcelona convocará un concurso internacional para remodelar el estadio de Montjuïc

El Ayuntamiento de Barcelona sigue trabajando en la candidatura de los Juegos Olímpicos de 1992, que será presentada ante el COI a finales de 1984. Narcís Serra piensa convocar próximamente un concurso restringido entre la elite de la arquitectura mundial para remodelar el estadio de Montjuïc y construir junto a él un Palacio de Deportes. El alcalde socialista desea. que los mejores arquitectos del mundo, tanto en lo deportivo como en lo ciudadano, participen en el certamen con el fin de que la calidad de los proyectos sea de calidad internacional. Es posible que entre los concursantes haya más de un español.

Narcís Serra, convocará un concurso internacional entre diez arquitectos mundiales, que están siendo escogidos por el área de Urbanismo con gran rigor, para elegir el proyecto de la obra más importante de lo que podrían ser los futuros Juegos Olímpicos de 1992: la remodelación del estadio de Montjuïc, para convertirlo en recinto olímpico, y la construcción de un Palacio de Deportes que sea sede de un amplio abanico de disciplinas en la Olimpiada barcelonesa, cuya candidatura será presentada un año antes de que se cumpla el plazo acordado por el Comité Olímpico Internacional (COI) hasta el 31 de diciembre de 1985.Según ha podido saber EL PAÍS, el ayuntamiento no piensa convocar el concurso hasta después de las elecciones del próximo día 28 de octubre, y todo parece indicar que la convocatoria se realizará a lo largo del próximo mes de noviembre, conmemorando el 55 aniversario de la colocación de la primera piedra del estadio de Montjuïc, cuya construcción estaba pensada para la disputa de los Juegos Olímpicos de 1936, que acabaron celebrándose en Berlín. El gobierno municipal piensa financiar los diez anteproyectos arquitectónicos, con el fin de exigir un mínimo nivel. Cada anteproyecto contará con un subvención de casi un millón de pesetas.

Buscando calidad

El Ayuntamiento de Barcelona, que a través de Romá Cuyás ha estudiado los recintos construidos en los cinco últimos años para competiciones de altísimo nivel, considera que un concurso restringido, en el que participen los mejores arquitectos especializados en construcciones deportivas y la elite de dicha profesión, es la mejor garantía de que la remodelación del viejo estadio de Montjuïc y la construcción de un Palacio de Deportes tengan categoría mundial. La convocatoria de este concurso confirma la teoría, expresada a este mismo periódico por el alcalde de Barcelona, de que el municipio no ha pensado en ningún momento en el gigantesco Camp Nou como estadio olímpico.

Todo parece indicar que el Ayuntamiento socialista se inclina por la remodelación de Montjuic, con lo que se recupera un monumento histórico, antes que construir un nuevo estadio. Según ha podido saber EL PAÍS, el Palacio de Deportes se construirá junto al estadio, con el fin de aprovechar las instalaciones comunes de ambos recintos. En este sentido, el Area de Urbanismo del Ayuntamiento está ultimando en estos días las listas de candidatos al concurso y la magnitud del terreno en el que se van a realizar las futuras construcciones que modificarían sustancialmente la imagen actual de la montaña de Montjuïc.

Desde el primer momento, el ayuntamiento rechazó la posibilidad de convocar un concurso abierto, ya que, en estos casos, el nivel de los anteproyectos es muy bajo. Este tipo de concursos han sido convocados por diversos países para otros importantes certámenes deportivos. Un grupo de arquitectos de la República Federal de Alemania construyeron, tras ganar la convocatoria también restringida, el estadio de Atenas, que fue inaugurado en la última Copa de Europa disputada en septiembre pasado.

Una candidatura firme

El calendario olímpico-municipal prevé que el inicio de las obras se efectue a finales de 1.985, un año después de que Barcelona haya presentado su candidatura, con el fin de que el COI interprete que el Ayuntamiento barcelonés no espera a conocer el triunfo de su alternativa para iniciar la construcción de los dos recintos más importantes. Narcís Serra desea que los centros deportivos de, los Juegos de 1992 se sitúen en lugares que, después de terminada la Olimpiada, puedan ser ampliamente utilizados por los ciudadanos. Sobre el particular hay que destacar que el esquema olímpico barcelonés no comparte la tesis utilizada por la República Federal de Alemania en Munich, en cuya montaña se concentraron los Juegos. Serra rechaza Montjuïc como único lugar para albergar competiciones olímpicas. El alcalde socialista desea que el mapa olímpico comprenda todo el Area Metropolitana y diferentes localidades de Cataluña.

Serra es consciente, al igual que Juan Antonio Samaranch, presidente del COI, que Barcelona tendrá grandes rivales en la primavera de 1986 en la lucha por ser sede de los Juegos Olímpicos de 1992. De momento han anunciado su candidatura: París y Niza (Francia), Estocolmo (Suecia), Nagoya (Japón), Sidney (Australia), Nueva Delhi (India), Glasgow (Reino Unido) y Buenos Aires (Argentina), ciudad esta última que tras los sucesos del Atlántico Sur, renunciará al proyecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de octubre de 1982

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  • Serra desea que la obra más importante de los Juegos Olímpicos de 1992 tenga proyección mundial