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RELIGION

Expectación y controversia en torno al documento que erigirá el Opus Dei en prelatura personal

En los ambientes eclesiales romanos, y hasta en los políticos, existe mucha curiosidad por con el documento mediante el cual se reconoce al Opus Dei la condición jurídica de prelatura personal, por voluntad expresa del Papa. Mientras tanto, corren voces y rumores difíciles de comprobar porque son reveladores del clima de interés que se registra en vísperas de la publicación del documento.

En primer lugar, muchos juristas Se preguntan como es posible, conociendo las costumbres de la Santa Sede de "no precipitarse", que el Papa haya dado el anuncio de la aprobación oficial del nuevo estatuto jurídico del Opus sin que al mismo tiempo, como se hace siempre, se publique el documento oficial. Y naturalmente, no ha convencido la razón de que se aplazaba la publicación por motivos técnicos. La oficina de Prensa de la casa central del Opus explicó estos motivos técnicos diciendo que no era justo que la opinión pública conociera el documento antes que los 70.000 miembros de la obra.El anuncio oficial no iba a ser dado a conocer todavía, pero un diario romano, Il Messaggero, recogiendo una noticia filtrada de buena fuente vaticana, anunció, veinticuatro horas antes, que el Papa había ya aprobado el decreto. Desde aquel momento fue bombardeado el director de la sala de Prensa del Vaticano, padre Romeo Panciroli, para que desmintiera la noticia. Este tomó varias horas dé tiempo y por fin aquel mismo día difundió el lacónico comunicado oficial, transmitido a todo el mundo.

Evidentemente, el Vaticano no podía desmentir, porque en realidad la decisión la había tomado ya el Papa. El problema era otro. Al parecer, la dificultad consiste en la redacción del texto definitivo que es ya el segundo o el tercero presentado a los obispos y a grupos de teólogos y juristas.. Y cada vez surgen problemas nuevos. Se habla incluso que los últimos retoques los propuso el mismo Gabino Díaz Merchán durante la audiencia con el Papa, ya que se hallaba en Roma el día en que fue anunciada la decisión de Juan Pablo II.

Y se llega a decir que problemas sobre la redacción definitiva del texto le han llegado al Papa incluso de la misma sagrada Congregación para la Fe (el antiguo Santo Oficio), que tiene la obligación y el derecho de examinar antes de su aprobación todo tipo de documentos firmados por el Papa, para analizar si en ellos puede haber alguna imprecisión de carácter teológico. Según tumores del Vaticano, el mismo prefecto del ex Santo Oficio, el famoso teólogo alemán cardenal Ratzinger, ha puesto en guardia sobre la posibilida que en dicho documento pueda haber problemas de interpretación, por lo que se refiere a la nueva eclesiología proclamada por el Concilio Vaticano II.

'The Times': "un grave error"

Evidentemente, se trata sólo de rumores difíciles de verificar, pero que indican la dificultad con la que nace el famoso documento. El prestigioso diario de Londres The Times ha publicado un comentario, firmado, por su experto religioso Clifford Longley, en el que se afirma que la decisión del Papá de hacer del Opus una prelatura personal "podría ser un grave error" de su pontificado. Y recuerda que tanto los obispos españoles como el mismo cardenal arzobispo de Westminster, Basile Hume, una de las figuras actualmente más prestigiosas de la Iglesia, benedictino de gran cultura que fue en el último cónclave, junto con Karol Wejtyla, el cardenal extranjero "más papable" se han rebelado en los últimos tiempos "contra esta aprobación".Y se piensa que si los mismos obispos que ayer se opusieron al decreto del Papa hoy lo aceptan con cierta resignación es sólo por un "acto de acatamiento al pontífice, que bajo su inexcrutable conciencia ha tomado una decisión personal y grave. Algo parecido pasó con Pablo VI cuando condenó los anticonceptivos en la Humanae Vitae, contra el parecer de la mayoría de la comisión de expertos de todo el mundo, creada por él mismo y también contra la voluntad expresa de no pocos episcopados de medio mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de agosto de 1982