Las listas del 23 de febrero
Una revista de circulación nacional ha publicado unas listas de personas supuestamente amenazadas de asesinato en caso de triunfo del golpe duro del 23 de febrero. Ante un hecho semejante tiene poco sentido subrayar aspectos secundarios del mismo, tales como la incompetencia de los redactores de las listas en cuestión o la macabra ironía de que en ellas figuran personas que han luchado como pocas por la paz, la democracia y contra la violencia etarra. Como ciudadano de un país viejo y desarrollado, como cumplidor de mis deberes cívicos y profesionales, como persona asqueada de la existencia de etarras y tejeristas, y sus respectivos entornos, no creo que esté obligado a soportar que listas semejantes circulen impunemente por este país. En relación a las mismas caben dos posibilidades. Una, que sean el fruto de la consabida intoxicación al periodista o revista de turno, no teniendo más fundamento que la fantasía neurótica de su redactor. Otra, que realmente respondan a un proyecto de conspiración asesina contra unos ciudadanos españoles. En ambos casos los responsables deben acabar. en presencia del juez.Ninguna amenaza más grave puede hacerse a un hombre que la de quitarle su vida. Que esa amenaza, con fundarnento o sin él, flote en el aire contra un puñado de españoles, entre los que se encuentran amigos y parientes, y no genere aquella responsabilidad, me resulta lisa y llanamente inconcebible, más propio de una horda de salvajes que de una comunidad dotada de una organización política estatal. Con la escasa legitimidad que me da mi condición de lector fiel de su diario, alegre con sus éxitos informativos, resignado con la jactancia y arbitrismo que su opinión encierra en ocasiones, le pido a usted su concurso para que esta anécdota de las listas no quede impune./ Vicedecano de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Complutense.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
El reconocimiento israelí de Somalilandia agita el Golfo por sus implicaciones estratégicas
Así ha sido 2025: euforia por la inteligencia artificial, el Sabadell resiste y el BCE pisa el freno
La justicia anula el despido de una directiva de un laboratorio que fue sustituida por un hombre sin justificación
El PP rechaza el pacto de Trabajo y los sindicatos para ampliar el permiso de fallecimiento a diez días
Lo más visto
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Trump anuncia la destrucción de una instalación de producción de drogas en Venezuela
- Rusia amenaza con romper las negociaciones tras acusar a Ucrania de atacar una residencia de Putin
- Alain Aspect, Nobel de Física: “Einstein era tan inteligente que habría tenido que reconocer el entrelazamiento cuántico”
- Recuperado el cadáver de la niña de la familia española desaparecida tras un naufragio en Indonesia




























































