Capuchinos españoles en Colombia
Referente al suelto aparecio en EL PAIS del 14-8-1982, a través del cual se da la noticia del secuestro de quince religiosos españoles perpetrado por la comunidad indígena de los arhuacos, me permito manifestarle lo siguiente:En la misión trabajamos un religioso espafíol y dos religiosos colombianos. Suponía que las fuentes de información a las que acude su prestigioso periódico eran más senas a la hora de verificar el sencillo hecho de contar los misioneros existentes en un puesto misional. Los religiosos capuchinos espafloles llevan muchos afíos trabajandá en ese sitio. A buen seguro que si la labor de los misioneros en pro de la comunidad arhuaca hubiera sido contraria a ella, muy otros hubieran sido los resultados. Si hoy los indígenas piensan, escriben y hablan la lengua castellana, al igual que sus conciudadanos colombianos, además de la suya propia, es gracias a la labor callada y diaria de la misión capuchina, que, por otra parte, nunca pretende destruir el bagage cultural de los arhuacos.
Quizá una de las razones que podría ilustrar la ainbigúedad de la noticia esté en el artículo que firmó Gabriel García Márquez en este mismo periódico hace tan sólo unos días, y que llevaba por título "También el humanitarismo tiene sus límites". / director de la misión diocesana de Valledupar. Cédula de Ciudadanía colombiana 15.240.543. S. Andrés (Isla).


























































