Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un agrónomo sociademócrata

Santo Domingo

El próximo 16 de agosto, Antonio Guzmán Fernández, de 71 años de edad, debía haber entregado la jefatura del Estado a Jorge Salvador Blanco, ambos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), fundado por Juan Bosch. El presidente fallecido había ingresado en el PRD en el año 1961.Antonio Guzmán había nacido el 12 de febrero de 1911, en la ciudad de La Vega, y era hijo de Silvestre Guzmán Pérez y de Jimena Fernández. Estaba casado con Renee Klang Avelino, con quien contrajo matrimonio en 1939.

El presidente fallecido estudió ciencias agronómicas en las Universidades de Florida y California (EE UU). Precisamente en el campo agrícola fue donde desarrolló sus principales actividades, como empresario. En el aspecto político, Antonio Guzmán era socialdemócrata y su partido, el PRD, pertenece a la Internacional Socialista.

Guzmán, junto con el venezolano Carlos Andrés Pérez, el costarricense Rodrigo Carazo el panameño Omar Torrijos fueron los presidentes latinoamericanos que apoyaron abiertamente al sandinismo nicaragüense.

En septiembre de 1963 -quince años antes de que el fallecido presidente asumiera el poder- se produjo un golpe militar y Guzmán se retiró momentáneamente de la política, a la que volvió un año después.

Cuando estalló la guerra civil, en 1965, con dos Gobiernos rivales, Guzmán fue llamado a cooperar para la pacificación, pero la fórmula Guzmán no fue aceptada, aunque formó parte de la comisión mediadora, que culminó con el juramento de Héctor García Godoy, que fue elegido presidente provisional hasta la celebración de nuevas elecciones, mayo de 1966, que ganó Joaquín Balaguer, reelegido en 1970 y 1974.

Antonio Guzmán fue elegido presidente el 16 de mayo de 1978. Cuando se estaba efectuando el recuento de votos, el Ejército interrumpió el escrutinio y se produjo un minigolpe de Estado, que al final fracasó.

El hasta ahora presidente formó un Gobierno de centro con el propósito de institucionalizar definitivamente el país, garantizar las libertades democráticas y poner en práctica una serie profunda de reformas, entre ellas la de las Fuerzas Armadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de julio de 1982