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Los guerrilleros salvadoreños mantienen como rehén al viceministro de Defensa

El viceministro salvadoreño de Defensa, coronel Francisco Adolfo Castillo, ha reaparecido vivo en poder de la guerrilla. En medios oficiales se había confirmado su muerte el pasado jueves, tras el derribo del helicóptero con el que sobrevolaba la región de Morazán, sometida a fuertes combates entre el Ejército y las fuerzas guerrilleras.

Una vez más ha sido Radio Venceremos, emisora de los rebeldes, la que hizo público este episodio un tanto rocambolesco Este medio dio a conocer la pasada semana el derribo de un helicóptero y el hallazgo en su interior de un cadáver que llevaba la documentación del coronel Castillo. Sólo entonces fue aceptado el hecho por el Ministerio de Defensa.Radio Venceremos explica ahora que Castillo resultó ileso y que intentó huir hacia Honduras luego de cambiar su tarjeta militar por la del coronel Salvador Beltrán Luna, comandante en jefe de la VI Brigada de Infantería, que sí falleció en el incidente. El viceministro fue capturado por fuerzas rebeldes en las cercanías de la frontera hondureña.

El cambio de documentos explica que, en un primer momento, la guerrilla diera por muerto al coronel Castillo, y no al coronel Luna, en tanto que fuentes oficiales confirmaron la baja de ambos. Radio Venceremos también había explicado que sólo dos de los cinco ocupantes del helicóptero habían muerto y que la guerrilla buscaba activamente a los tres supervivientes fugitivos.

El ministro de Defensa, general José Guillermo García, ha dado escaso crédito a los informes de la radio guerrillera, a los que ha calificado de contradictorios. "Hasta que no veamos a nuestros camaradas, vivos o muertos, seguiremos creyendo que se trata de una pura especulación", ha declarado.

Añadió que, si el FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) no devuelve los cadáveres de los militares, enviará más soldados a recuperarlos. Negó que en cualquier caso este tema pueda ser objeto de negociación con los insurgentes.

Lo que no ha explicado el general García es de dónde piensa sacar más soldados para enviar a Morazán, donde combaten actualmente unos 5.000 hombres, casi la mitad de las fuerzas regulares con las que cuenta el Ejercito salvadoreño, sin contar las policías militarizadas.

Sólo bajo el riesgo de desproteger otras zonas, sometidas también a la acción de la guerrilla, podría el Gobierno concentrar aún más tropas en Morazán, donde se ha demostrado la ineficacia de las grandes concentraciones de combatientes.

Portavoces oficiales han admitido que los 5.000 soldados no han conseguido abrirse camino a través de las zonas dominadas por los rebeldes. Y lejos de ocupar Perquín, segunda población del departamento, se han visto obligados a entregar el control de Torola y San Fernando. La que fue descrita por el coronel Castillo como la "mayor operación contrainsurgente", se ha convertido así en el más aparatoso fiasco militar desde que se inició la guerra civil hace diecisiete meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de junio de 1982