Seguridad para encierros y capeas
Para decirlo en corto y por derecho los Sanfermines y otros encierros de centenaria tradición, las capeas y demás manifestaciones taurinas populares, no figuraban en el Aranzadi. No las contemplaba la ley, pero no pasaba nada, pues tienen tanta fuerza como la ley: pertenecen al pueblo. Sin embargo, esta marcha a la buena de Dios tenía sus serios inconvenientes porque esas fiestas conllevan peligro físico, plantean problemas de orden y, además, al amparo de su carácter tradicional, podían dar lugar a la celebración de otras de nuevo cuño en las que ni siquiera habría esa normativa no escrita que respetan las que llevan siglos de existencia. Con muy buen criterio, el Ministerio del Interior ha regulado la celebración de encierros y capeas. Establece limitaciones a su proliferación y una serie de medidas respecto a la seguridad de los participantes, al orden del espectáculo y a las características de las reses. Toreros profesionales se harán cargo de la dirección y asistencia práctica en estas manifestaciones taurinas. La orden ministerial hacía falta y ya está aquí.


























































