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París sigue considerando un misterio la desaparición de 9.000 franceses durante el proceso de independencia de Argelia

El Gobierno argelino niega rotundamente, y el francés parece no tomar muy en serio, la acusación de un ex miembro de los servicios secretos galos, según la cual, en el momento de la independencia de Argelia, en 1962, desaparecieron 9.000 personas, mil de las cuales vivirían aún en campos de concentración.El asunto será llevado por algunas familias de los desaparecidos a la Comisión de los Derechos del Hombre, de la ONU.

Marc Leclair, antiguo oficial de los servicios secretos franceses, afirma que mil de los franceses declarados desaparecidos en 1962, cuando Argelia accedió a la independencia, se encuentran con vida y detenidos, en este último país, en campos de trabajo.

Esas mil personas, según la misma fuente, son una parte de las 9.000 que desaparecieron cuando se declaró el alto el fuego en aquella época.

De ser ciertas esas informaciones, los mil, vivos aún, son trasladados de un campo de concentración a otro con el fin de ocultarlos.

Altamente cualificados

Las autoridades argelinas los habrían detenido para trabajar y para aprovechar los conocimientos de muchos de ellos, altamente cualificados. Leclair asegura que tiene en su poder los documentos necesarios para probar lo que denuncia, pero hasta el presente, al menos, no los ha enseñado a nadie.Varias familias de los desaparecidos han encargado el asunto a un conocido abogado, Jacques Miquel, especialista en derecho internacional, que va a emprender una acción ante la Comisión de los Derechos del Hombre, de la ONU.

En otras ocasiones, este abogado ya ha intervenido positivamente en favor de franceses desaparecidos en países extranjeros.

Las autoridades de Argel califican de ridículas todas las informaciones de Leclair. El Ministerio francés de Relaciones Exteriores tampoco les concede valor y asegura que, actualmente, sólo se encuentran tres franceses presos en Argelia, por delitos de derecho común.

En 1962 se estimó que los pies negros desaparecidos ascendían a unos 2.500.

En los medios oficiales no se excluye la posibilidad de que la derecha esté intentando explotar este asunto para desacreditar al Gobierno de Mitterrand que, desde la visita de este último a Argelia, en diciembre pasado, ha iniciado una etapa de relaciones esperanzadoras entre los dos países.

El ex ministro de los servicios secretos, Leclair, no oculta que, hasta el final de la guerra, era partidario de la Argelia francesa. Desde entonces se ha dedicado al problema de los desaparecidos y es ahora cuando lanza su bomba.

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