ANDALUCIA

Protesta en Motril por el retraso en la apertura del hospital comarcal

El alcalde y los quince concejales de izquierda del municipio granadino de Motril permanecen encerrados, desde el pasado día 5, en el salón de plenos de su Ayuntamiento, en reivindicación de la apertura del hospital comarcal de Santa Ana y el inicio de las obras de la segunda fase del mismo. La postura de la izquierda municipal motrileña ha sido públicamente apoyada por más de diez mil personas, que la pasada semana se manifestaron por las principales calles de la ciudad. Para hoy hay convocado un paro de dos horas en la ciudad.El hospital de Santa Ana, que se encuentra terminado en su primera fase desde hace más de dos años, fue construido, con carácter municipal, por iniciativa del propio Ayuntamiento de Motril, con la idea de dotar a toda la costa granadina de una mínima infraestructura sanitaria asistencial. En agosto de 1979, tras una decisiva gestión del entonces gobernador civil de la provincia, Luis Sánchez-Harguindey, la corporación motrileña acordó ceder al Estado las obras municipales ya realizadas y renunciar expresamente al uso exclusivo del hospital en favor de todos los municipios de la comarca, como primer paso para la apertura del centro por parte del Ministerio de Sanidad.

Ahora, la Administración justifica el retraso de la apertura por la falta de la instalación de una depuradora de aguas y la terminación de la sala de rayos X y uno de los quirófanos. Sin embargo, el resto de sus salas y dependencias se encuentran completamente terminadas y equipadas, en espera de la puesta en marcha del centro, con un mínimo previsto de treinta camas en servicio, susceptible de ser ampliado hasta cincuenta, que serían atendidas por un equipo de quince médicos (dos de medicina general y trece especialistas), de cinco a diez ATS y el correspondiente personal auxiliar.

Para la realización de las obras complementarias de la primera fase, la Administración ha librado ya 49 millones de pesetas por vía de urgencia, pero el trabajo se encuentra aún pendiente de adjudicación. Las obras de la segunda fase, por su parte, con un presupuesto global de 200 millones, fueron adjudicadas el pasado mes de febrero a la empresa Dragados y Construcciones, sin que hasta el momento ésta haya procedido a su inicio.

"Ya hemos negociado demasiado con la Administración sobre el hospital, y ahora hemos pasado a la acción", manifestó a EL PAÍS el alcalde, Enrique Cobo, que en su día encabezó la candidatura del desaparecido Partido del Trabajo de Andalucía (PTA) y en la actualidad figura en la lista de candidatos del PSOE al Parlamento andaluz. "Ya hemos visitado a demasiados directores generales, a demasiados secretarios para la salud y a demasiados ministros como para seguir confiando en la buena voluntad del Gobierno. Por eso creo que ahora son necesarias las medidas de presión, pues la política sanitaria de UCD no parece contemplar la creación de hospitales comarcales, que pueden suponer un precedente y un ejemplo a seguir en otras zonas del Estado".

Según el alcalde, "ha quedado muy claro que el tema del hospital es una aspiración de todo el pueblo que, por encima de ideologías y colores políticos, lo único que quiere es que el centro se abra de una vez, sea o no rentable para las cuentas oficiales".

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