Cubierta gran parte de la ayuda económica pedida por Malabo

La ayuda internacional hacia Guinea Ecuatorial comienza a concretarse. Un puñado de países, entre los que figuran la República Federal de Alemania, Estados Unidos, Egipto y Suiza, han cubierto gran parte ole los 140 millones de dólares previstos en el programa presentado por el Gobierno de Malabo.

Francia ha anunciado ya proyectos de un monto entre veinte y veinticinco millones de francos franceses, el Banco Mundial suministrará 2,4 millones de dólares para la creación de un aparato administrativo petrolero y Argentina ha dispuesto una partida inicial de 5.000 toneladas de trigo. En este éxito, todavía parcial, de la conferencia de países donantes de Guinea Ecuatorial, España ha jugado un papel de primera mano.El recelo mostrado por la comunidad internacional en los primeros días de la conferencia ha dado paso ahora a una actitud prudente, pero de apoyo firme, a la reconstrucción ecuatoguineana. Este país ha dejado de ser un enigma para el conjunto internacional. Guineanos y españoles han hecho una correcta radiografía del país, se han esbozado sus principales carencias y necesidades y se ha logrado el compromiso del régimen de Malabo de desterrar la alegría con la que hasta ahora se encauzaba la ayuda exterior.

España, que canalizó una muy sustanciosa ayuda al país africano desde el golpe antidictatorial de Francisco Macías, puede empezar a respirar tranquila sobre este importante experimento de su política exterior. La cuestión ecuatoguineana se ha objetivado y ha trascendido el estrecho, y en ocasiones asfixiante, marco bilateral para dar paso a una mayor participación internacional en la reconstrucción de Guinea Ecuatorial.

Los mecanismos de seguimiento han dejado parcialmente satisfecho al Gobierno de Madrid, que exigía controles mixtos de su ayuda.

Interés internacional

Si bien las cifras de ayuda son todavía modestas y habrá que esperar unos cuantos meses hasta que se detallen del todo, puede afirmarse que ya ha comenzado una dinámica de interés por parte de entidades internacionales y organizaciones privadas para abordar las soluciones a los problemas ecuatoguineanos. Los sectores bancario y petrolero han iniciado su aproximación.Empero subsisten problemas complejos. El primero es el del aparato administrativo local, incapacitado hasta estos días para dar trámite a la actividad estatal. El segundo, no menor, es el de la paridad del ekuele, moneda ecuatoguineana, que necesita su homologación internacional.

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