El proceso por la rebelión militar del 23 de febrero

El documento de capitulacion eximía de responsabilidades a tenientes de la Guardia Civil, según un testigo destacado

El teniente coronel Eduardo Fuentes Gómez de Salazar, que tuvo una destacada participación en la concreción de las condiciones que aceptaron los asaltantes del Congreso de los Diputados para deponer su actitud, fue interrogado ayer por la mañana en la vista por el intento de golpe de Estado. Aseguró que al realizar el documento de capitulación se daba por supuesto que los tenientes de la Guardia Civil quedaban exentos de responsabilidad al igual que los de la División Acorazada Brunete. Otros testigos expusieron testimonios divergentes sobre el tipo de uniforme que llevaba Armada en la noche del 23 de febrero de 1981.

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A las diez se reanudó el juicio por el intento de golpe de Estado. A la sesión de la mañana no asistieron algunos procesados, entre ellos el teniente coronel Tejero y el civil Juan García Carrés. Sin embargo, estuvo en la sala el capitán Ignacio Román, que fue puesto en libertad provisional el jueves por el Consejo Supremo de Justicia Militar, por haber cumplido más de las dos terceras partes de, la pena a que podía ser condenado, ya que el fiscal solicitó para él una pena de un año y seis meses y ha estado arrestado trece meses.La sesión se inició con el interrogatorio del teniente coronel Fernando Sancho García, destinado como mando de personal del Estado Mayor del Ejército. A preguntas del abogado Carlos de Meer, defensor del capitán Dusmet, manifestó que omitió, por olvido, en su declaración sumarial que el teniente coronel Escribano y el comandante Bardaji estuvieron en el Congreso cuando entró Tejero. "Esto", agregó, "me lo dijo uno de ellos".

Seguidamente prestó declaración el teniente coronel Miller, que el 23-F era ayudante de campo del general de división Fernando Esquivias. A preguntas del abogado de Tejero, Angel López Montero, el testigo declaró que cuando volvió el general Armada del Congreso "iba acompañado por un paisano, que no sabía quien era, pero le dijeron luego que era Francisco Laína (director de Seguridad del Estado y presidente del Gobierno provisional que se formó al producirse el asalto al Congreso)". Luego pasó a interrogar al teniente coronel Miller el letrado José Luis Sanz Arribas, defensor del capitán Cid Fortea.

-Sanz Arribas: ¿Qué uniformidad llevaba el comandante Bonell (ayudante de Armada) la noche del 23-F?

-Miller: Camisa blanca y corbata negra.

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-Sanz Arribas: ¿Y el general Armada?

-Miller: También camisa blanca y corbata negra.

-Sanz Arribas: ¿Con seguridad?

-Miller: Sí, con seguridad.

-Sanz Arribas: ¿Recibieron llamadas del hotel Palace diciendo que Armada volvía al Cuartel General del Ejército?

-Miller: Sí.

-Sanz Arribas: ¿Llegó pronto?

-Miller: No, tardó bastante.

-Sanz Arribas: ¿A qué hora fue eso?

-Miller: No lo sé con seguridad, pero después del mensaje del Rey.

El teniente coronel Miller, al ser interrogado también por el defensor del teniente general Milans del Bosch, dijo que no oyó decir a Armada cuando hablaba por teléfono (presuntamente con Milans del Bosch) "qué disparate" o "qué barbaridad".

Manifestó luego, cuando fue interrogado por el fiscal, que cuando oyó hablar por teléfono a Armada éste no dialogaba con el Rey, porque tuteaba a su interlocutor. El consejero togado Morillo formuló seguidamente una serie de preguntas a este teniente coronel.

Cinturón de tela

-Morillo: Ha hecho usted un comentario sobre la uniformidad de Armada. ¿Le vio que llevaba la faja roja de general?

-Miller: No. Llevaba cinturón de tela, pero llevaba camisa blanca y corbata negra.

-Morillo: ¿Sabe que siempre que se lleva camisa blanca y corbata negra se debe llevar la faja roja?

-Miller: Sí, porque la faja se lleva con uniforme de gala y de media gala.

Seguidamente fue llamado el testigo teniente coronel Arturo García-Vaquero Salazar, que el 23-F estaba destinado en la división de organización del Estado Mayor del Ejército. Al entrar en la sala, el teniente coronel se cuadró ante los procesados. Preguntado por el presidente del Tribunal, teniente general Luis Alvarez Rodríguez, si tenía amistad con alguno de los procesados, el teniente coronel García Vaquero contestó: "He estado a la órdenes directas del general Milans y del general Armada, y he colaborado con el comandante Pardo. A todos los quiero mucho, y en estos momentos dolorosos para todos me siento más amigo de ellos que nunca. Pero eso no me impedirá decir la verdad".

Al ser preguntado por López Montero, este testigo declaró que entendió que Armada acudió al Congreso de los Diputados para proponerse como presidente del Gobierno, "pero, teniendo en cuenta que estoy bajo juramento, no lo puedo asegurar".

-López Montero: ¿Sabe usted si Armada habló aquella noche con el general Milans?

-García-Vaquero: No. No lo sé.

-López Montero: ¿Gabeiras les ordenó que se fueran a su casa?

-García-Vaquero: Sí. A mí y a más gente. A unos diez o doce generales. En total, a unos treinta militares de diversa graduación.

Al ser preguntado por Ramón Hermosilla, defensor de Armada, declaró que este general llevaba el 23-F uniforme de diario, y su ayudante, de media de gala, con camisa blanca, corbata negra y cordones de ayudante.

Seguidamente el presidente del Tribunal llamó a declarar al teniente coronel Félix Porras Blanco, que el 23 de febrero estaba destinado en el estado mayor de la Guardia Civil. Fue interrogado en primer lugar por el defensor de Tejero.

-López Montero: ¿Qué concepto le merecía Tejero?

-Porras: Para mí, era competente, buen compañero, agradable, reflexivo. El juicio que tenía de él era excelente.

El mensaje, para Pardo únicamente

Siempre a preguntas del abogado de Tejero, el teniente coronel Porras declaró que el capitán Abad le dijo, después de la intentona golpista, que Tejero había sido traicionado por Armada y que entraron en el Congreso al grito de ¡Viva el Rey!

A preguntas del defensor del capitán Carlos Lázaro Corthay, José Pardos Aldea, declaró que la obediencia es ciega en la Guardia Civil y la disposición de sus miembros hs absoluta.

Posteriormente, declaró el teniente coronel Emilio Bonelli Otero, destinado en el Estado Mayor de la I Región Militar durante el 23-F y en la actualidad. A preguntas de varios defensores manifestó que en la madrugada del 24 de febrero de 1981 acompañó al coronel San Martín al Congreso a llevar el mensaje de la Zarzuela al comandante Pardo Zancada y que entendió que el mensaje iba sólo dirigido al citado comandante. Después preguntó el fiscal.

-Fiscal: ¿San Martín trató de disuadir a Pardo Zancada o sólo leyó el mensaje que le llevaba?

-Bonelli: Creo que trató de disuadirlo.

-Fiscal: ¿Decía el papel que quedaría sin responsabilidad en caso de aceptar?

-Bonelli: No.

-Fiscal: ¿Se entrevistó,con los cuatro capitanes que llevaba el comandante Pardo?

-Sí, pero San Martín oyó únicamente las declaraciones de los capitanes.

Seguidamente prestó declaración el teniente coronel Eduardo Fuentes Gómez de Salazar, que el 23-F estaba en la división de inteligencia del Estado Mayor del Ejército. Afirmó ser amigo de todos y tener amistad íntima con el coronel San Martín y el comandante Pardo.

A preguntas de Adolfo de Miguel, defensor de García Carrés, Pardo Zancada y Camilo Menéndez, dijo que a las 9.00 horas del día 24 de febrero de 1981 había llamado el ayudante del Rey, comandante Muñoz Grandes, para ver como se podía resolver la situación y que entonces se le ocurrió decir que podía intervenir personalmente y pedir al mando si podía dar alguna garantía para las familias de los que se encontraban en el Congreso. Con esa solicitud se presentó al general Arrazola y se ofreció para ir al Congreso.

Según este testigo Pardo Zancada afirmó que estaba dispuesto a salir el último y que tendrían que entrar a sacarle si no le daba la orden de retirarse quien le había dado la de que entrara y que no saldría si no lo hacía con dignidad. El teniente coronel Fuentes agregó que Pardo dijo que sólo saldría,del Congreso si no desarmaban a su fuerza, para que él la pudiera intregar a sus mandos naturales y que quería que le aseguraran que él era el único responsable, que no quería ni prensa ni radio en el itinerario y que no saldría si no se exculpaba a la tropa, a los suboficiales, a los tenientes y a los capitanes.

-De Miguel: ¿Esas condiciones eran también para Tejero y la Guardia Civil?

-Fuentes: Yo volví al hotel Palace con las condiciones del comandante Pardo y se las expliqué a Aramburu, por lo que me hizo volver a preguntar si eran también las condiciones de Tejero. Yo estaba preocupado por la posibilidad de que hubiera un accidente, que alguien disparara, y entonces Pardo y Tejero me tranquilizaron diciéndome que no pasaba nada, pero la tensión seguía.

Tejero quiso lo mismo

-De Miguel: El documento del capó (salida del Congreso), ¿era un documento de capitulación?

-Fuentes: Yo había llevado las condiciones de Pardo al mande, y me dijeron que estaban aprobadas. Tejero dijo después que teriía el mismo criterio que Pardo. Consultó a sus oficiales y dijo que querían lo mismo que Pardo. Precisó detalles de tipo operativo, como el modo de salir del Congreso, y dijo que quería hablar con Armada. Yo temí olvidar algún detalle e hice un recordatorio. Jamás pensé que fuera un documento de capitulación.

-De Miguel: ¿Firmaron Pardo y Tejero aquel documento?

-Fuentes: En aquel momento no lo firmó nadie. Yo volví al Palace y allí, en la verja del Congreso, me encontré con Aramburu y Armada. Les di cuenta de lo que ocurría.

A preguntas de Adolfo de Miguel, el testigo señaló que "en algún momento se habló de efectuar disparos y entonces Pardo manifestó que un militar nunca dispara su arma si no se dispara contra él. Añadió que esa era la diferencia entre un militar y un terrorista. Entonces comenzaron a aplaudir y Pardo agregó que un militar nunca aplaude, sino que obedece. Esto dio una sensación de aplomo a todos". A continuación este teniente coronel fue interrogado por Gerardo Quintana, defensor del general Torres Rojas.

El documento de capitulación eximía de responsabilidad...

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-Quintana: ¿Hubo diferencias entre los tenientes de la División Acorazada y de la Guardia Civil?

-Fuentes: No. Y,9 en la nota escribí la palabra suboficial, pero tal vez fue un error mío. Había un espíritu de igualdad y lamento haberme equivocado y haber llevado a error a los que tenían que considerarlo.

A continuación el letrado López Montero preguntó: "¿La nota del comandante Muñoz Grandes era del Rey o personal?". El teniente coronel Fuentes respondió: "Yo entiendo que era personal".

- López Montero: ¿Le pidió Tejero que viniera Armada?

-Fuentes: Sí, solicitó hablar con Armada.

A preguntas del letrado Dimas Sanz, defensor del capitán Francisco Acera, manifestó que Armada fue la persona con más autoridad con la que se discutieron las condiciones de salida. Seguidamente le interrogó Julio Ortiz, defensor del teniente Pedro Izquierdo Sánchez.

-Ortiz: ¿El pacto tenía la autorización de la más alta autoridad de la nación?

-Fuentes: Sí, así lo entendí.

-Ortiz: ¿Se ha cumplido el pacto?

-Fuentes: Sí, en lo que estaba claro, pero si había algo que era poco claro, yo tengo la culpa de que no se entendiera, y por esta misma razón no se ha cumplido.

-Ortiz: ¿A quién achaca entonces que los tenientes de la Guardia Civil estén procesados?

En ese momento intervino el presidente del Tribunal para decir que la pregunta del abogado Ortiz era improcedente.

Cuando fue interrogado por el abogado Manuel Novalvos, defensor del teniente Manuel Boza, el testigo afirmó que dijo a Aramburu que la exención de responsabilidades de los tenientes de la Guardia Civil figuraba en las condiciones para poner fin al asalto al Congreso. Seguidamente comenzó el fiscal a formular preguntas.

-Fiscal: ¿Por qué dice usted en las condiciones de Tejero "no responsabilidad de teniente para abajo , lo último suboficial"?

-Fuentes: Cuando escribí esto las condiciones de Pardo ya estaban aceptadas. Por lo tanto, siento no haber estado a la altura de las circunstancias, pero mi obsesión era ganar tiempo. Además el papel sólo era un recordatorio para mí. El espíritu era que todos los tenientes eran iguales.

-Fiscal: Usted declaró que Tejero sólo había dicho que no se responsabilidad a los suboficiales y guardias, y que algún oficial preferiría salir al extranjero...

-Fuentes: Sí. Me ratifico en esas palabras. Yo le dije a Armada que las condiciones de Pardo eran iguales para Tejero, pero con las precisiones operativas que venían en el papel.

A nuevas preguntas del fiscal, el testigo indicó que Pardo pidió las condiciones por escrito y que la nota del acuerdo se la llevó Armada después de haberla firmado, al parecer, por insistencia de Pardo.Finalizado el interrogatorio del riscal, formuló una pregunta al testigo el consejero togado Ballesteros.

-Ballesteros: En conciencia, y le recuerdo que está bajo juramento, sobre los tenientes de la Guardia Civil, ¿Quedó fijado en el pacto que estaban exentos de responsabilidad?

-Fuentes: Señor, tengo la convicción de que el trato era igual para unos y para otros.

A las 14.01 el presidente del Tribunal levantó la sesión hasta las 16.00 horas.

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