Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tributo de admiración y simpatía popular al rey Juan Carlos I en su visita de Estado a Noruega

Noruega rindió ayer un tributo de admiración al rey don Juan Carlos por el papel desempeñado por el Monarca español en "el mantenimiento y salvaguardia de las instituciones democráticas de la España moderna". El tributo fue realizado por el soberano noruego Olaf V, en el brindis pronunciado al final de una cena de gala ofrecida en honor de los Reyes de España en el palacio real de la capital noruega, al término de¡ primer día de la estancia en Oslo de don Juan Carlos y doña Sofía. La frase textual del rey de Noruega expresa, en opinión de medios políticos y diplomáticos de ambos países, el sentimiento de la población y medios de comunicación de este país hacia don Juan Carlos.

Ejemplo palpable de esa admiración se encuentra en el despliegue informativo hecho por prensa, radio y televisión en la cobertura de la llegada de los Reyes de España. El influyente matutino de Oslo Aftenposten, con una circulación cercana a los 350.000 ejemplares diarios, dedicaba ayer toda la primera página de su segundo cuerpo a resaltar la personalidad de don Juan Carlos, a quien describía como "el hombre puente entre la dictadura y la democracia", y al hacer referencia al fallido golpe de Estado del 23 de febrero, Aftenposten escribía que "el rey Juan Carlos desmontó personalmente el golpe de Estado, lo que ha servido para solidificar su posición como núcleo de unión de toda la nación española".Los soberanos españoles iniciaron ayer una visita oficial a Noruega que se prolongará hasta el próximo sábado y que, en principio, estaba prevista para el 3 de marzo del pasado año, pero tuvo que ser suspendida ante los acontecimientos del 23-F. El avión real, un DC-8 de la Fuerza Aérea Española, llegó al aeropuerto de Fornebu, de la capital noruega, a las 12.30 horas , ofreciéndose una recepción verdaderamente cordial y calurosa hacia los Reyes de España por parte de la familia real noruega, que contrastaba con el intenso frío reinante en Oslo. Olaf V recibió a los reyes al pie de la escalerilla del avión, de uniforme de comandante en jefe de las fuerzas noruegas y saludando militarmente. Juan Carlos le devolvió el saludo militar y posteriormente los dos reyes se abrazaron cordialmente.

Tras pasar revista a la vistosa guardia real, un cuerpo de elite formado por los mejores especialistas de las fuerzas armadas noruegas, los reyes se dirigieron en automóvil al palacio real donde se hospedan, recibiendo en el camino la simpatía y el aplauso de la población que se había congregado en las calles, profusamente adornadas con los colores nacionales de ambos países. Ante la presencia de un numeroso público en la explanada de palacio, los Reyes de España y el monarca noruego salieron al balcón del primer piso para corresponder a las aclamaciones de la multitud Tras almorzar en palacio en privado, el rey de España depositó una corona ante el monumento a los caídos noruegos en la Segunda Guerra mundial y posterior mente don Juan Carlos y doña Sofía, únicamente acompañados por Olaf V, de acuerdo con el protocolo noruego, giraron una visita al mausoleo real, donde están enterrados los reyes de este país y que guarda una gran similitud con el existente en El Escorial.

En la cena de gala ofrecida por la noche, Olaf V dio la bienvenida a Noruega a los reyes de España y manifestó que su país había comprendido perfectamente las razones de su aplazamiento el pasado año. El rey de Noruega dijo que había seguido "con profundo interés y, admiración el desarrollo de un Gobierno democrático en España desde la subida al trono de don Juan Carlos" "La opinión pública noruega" añadió, "se ha dado perfecta cuenta del papel importante desempeñado por vuestra Majestad en el mantenimiento y salvaguardia de las instituciones democráticas en España".

Después de recordar la tradición marinera de ambos países y los lazos históricos establecidos en la Edad Media, el monarca noruego manifestó que "en el campo político, consideraba de la mayor significación el hecho de que España hubiera escogido el camino de unirse a la familia de naciones democráticas" y añadió que a Noruega "también le satisfacía el deseo español de incorporarse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte", una alianza que definió como "vínculo de unión de las democracias occidentales en la común defensa de la libertad y de la paz". Hay que recordar a este respecto que Noruega fue el segundo país, después de Canadá, que ratificó el tratado de adhesión de España a la OTAN.

En su discurso de contestación, el rey de España, tras agradecer al soberano noruego su hospitalidad, calificó su visita a este país de histórica, ya que, dijo, se trata de la primera realizada a Noruega por un Jefe de Estado español. El rey estableció un paralelo entre los descubridores españoles de los siglos XVI y XVII con los descubrimientos hechos por los exploradores noruegos Nansen, Amundsen y Sverdup en la zona polar. Igualmente en el campo de las artes, añadió el rey de España, "mi país, nación de artistas que en años recientes ha ganado dos premios Nobel de literatura, saluda a la nación que ha sido la cuna de escritores y músicos ilustres como lbsen y Grieg, así como tantos otros".

"Pero sobre todo", dijo don Juan Carlos, "hay algo que admiramos verdaderamente en Noruega y es su valor para defender su propia independencia, así como la tenacidad de su pueblo para hacer frente al invasor a lo largo de su historia, algo similar a lo que ha venido haciendo España durante siglos".

Y contestando a la referencia de Olaf V a la OTAN, Juan Carlos dijo que España, al pedir su ingreso en la comunidad, estaba animada por los mismos deseos que Noruega, es decir, "la defensa de la libertad e independencia de los países occidentales". Tras referirse al deseo de España de reintegrarse al puesto que le corresponde en Europa, el monarca español definió lo que calificó de "principios inspiradores de todo lo que se llama Europa" y que no son otros que "la construcción de una auténtica comunidad basada en el respeto a la democracia, una vigorosa defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de abril de 1982

Más información

  • La Prensa de Oslo y el rey Olaf V resaltan el papel del Monarca español en la democracia española