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Decisiva sesión negociadora para el ingreso de España en la CEE el próximo lunes

El próximo lunes, día 22, se celebrará en Bruselas la sesión de negociación más importante de las que han tenido lugar hasta ahora entre España y la Comunidad Económica Europea. Una delegación presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, intentará, reunida con los ministros de los diez, cerrar seis capítulos de los dieciséis que integran el paquete total de negociaciones. Según las últimas informaciones recogidas en la capital belga, se puede adelantar que se plantearán serios problemas en lo relativo a política regional, derecho de establecimiento de la banca extranjera en España, patentes y seguros.

Al margen de la importancia concreta de los seis capítulos en sí (movimiento de capitales, derecho de establecimiento, política regional, armonización de legislaciones, transportes y cuestiones económicas y financieras), los negociadores españoles esperan poder comprobar si existe realmente o no una voluntad de "ir hacia delante" por parte de los comunitarios, voluntad que los diez han demostrado ya con Portugal, país candidato a la adhesión, como el nuestro. Un fracaso en esta ronda permitiría un despegue portugués, difícilmente recuperable después.La importancia de la negociación ha justificado el anuncio anticipado, por parte de España, de que aceptaba desde el día de la adhesión el impuesto sobre el valor añadido (IVA) y una minuciosa negociación previa para intentar que lleguen a la mesa de los ministros los menores desacuerdos posibles. Estas negociaciones previas no han logrado, al menos por el momento, que Correper (representante permanentes de los diez) flexibilizara su postura sustancialmente en los cuatro puntos mencionados.

Los diez están dispuestos a aceptar la petición española para que el tratado de adhesión incluya un protocolo especial en relación con la política regional. Pero la CEE no está dispuesta a dar a España el mismo tratamiento que dio en su día a Irlanda y a Grecia, considerando a estos dos países, en su totalidad, como regiones desfavorecidas. Los diez han aceptado la petición portuguesa, pero estiman que el caso español es diferente.

Período transitorio

Otra dificultad importante la constituye el período transitorio que pide España antes de autorizar la libre instalación de banca extranjera en nuestro país: diez años, con adaptación progresiva. En esta ocasión es el Reino Unido quien se opone con más fuerza que ningún otro país. Al parecer, la República Federal de Alemania (RFA) estaría dispuesta a contemplar un período de unos siete años. La misma dureza expresa el Reino Unido en relación con el período transitorio largo que pide España antes de aplicar las reglas comunitarias para el coaseguro. Francia, por su parte, no desea que se concedan derogaciones en lo relativo al seguro de responsabilidad civil del automóvil (carta verde).

Fuentes próximas a los negociadores españoles se mostraron inquietos por la exigencia comunitaria de que España adopte las convenciones de Luxemburgo y de Munich, sobre patentes, mucho antes de lo que Madrid desea. España ha solicitado un período transitorio de nueve años. La solución podría hallarse en terrenos intermedios, período, transitorio más corto y modificación inmediata de la reglamentación española.

Finalmente, se da ya por seguro que el capítulo de economía y finanzas (la integración de la peseta en la cesta de la unidad de cuenta europea) quedará abierto. En los restantes capítulos podría llegarse a acuerdos sobre bases intermedias. Por ejemplo, en cuanto a los movimientos de capitales, España pide cinco años de período transitorio y los diez ofrecen tres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de marzo de 1982

Más información

  • Los escollos son política regional, banca extranjera, patentes y seguros