Clima constructivo en la "cumbre" centroamericana de Tegucigalpa
Una improvisada cumbre centroamericana reunió el miércoles en Tegucigalpa, por espacio de tres horas y media, a los máximos dirigentes de ocho países de la zona, tras la toma de posesión del nuevo presidente hondureño, Roberto Suazo.
A falta de comunicado final, todos los asistentes coincidieron en el clima distendido de la reunión y en la conveniencia de repetir estos encuentros al más alto nivel, para buscar vías de paz y desarrollo económico.
Es ésta la primera cumbre centroamericana en la que participa el Gobierno sandinista desde su llegada al poder, en el verano de 1979.
Sólo el presidente de Guatemala faltó a la cita, al parecer debido a la presencia del primer ministro beliceño, George Price.
Junto a los mandatarios de Nicaragua y Belice asistieron los presidentes de Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica y El Salvador. La representación de Honduras fue asumida por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, coronel Gustavo Álvarez.
En contra de lo manifestado previamente por el presidente de Colombia, de la reunión no salió ningún comunicado de condena de Cuba por su intervencionismo en el área.
El comandante nicaragüense Daniel Ortega desmintió igualmente que se hubiera discutido de manera formal una propuesta panameña de paz para El Salvador.
Los ocho asistentes elogiaron la actitud de Venezuela y México, que con su oferta de créditos blancos para la adquisición de petróleo están contribuyendo de manera efectiva al desarrollo de la región, único medio para evitar intervenciones extranjeras.


























































