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Juicio por el atentado contra Bernadette Devlin

Andrew Watson, electricista norirlandés, de veinticinco años, se confesó ayer culpable del intento de asesinato de la activista católica Bernadette DevIin y de su marido, Michael McAliskey, hace justo más de un año. Devlin recibió en aquella ocasión ocho balazos en su cuerpo y pasó cinco semanas en un hospital. Watson compareció ante un tribunal de Belfast, en cuya sala se hallaban presentes los McAliskey.

El electricista, protestante, del que se desconoce la filiación política concreta, aunque se supone cercana a los grupos paramilitares lealistas, estaba asimismo acusado de otros diecisiete crímenes. Admitió poseer armas, haber causado explosiones e intentado matar en noviembre de 1980 a un guarda de garaje, William John McConnville, en el condado de Down.

Junto a él comparecieron Thomas Graham y Raymond Smalwoods, de, 39 y 31 años de edad, respectivamente, acusados asimismo del atentado contra los McAliskey, pero ambos se declararon inocentes. El juicio proseguirá en los próximos días. Bernadette DevIin y su marido estuvieron a punto de perder la vida en este atentado el 16 de junio de 1981, cuando fueron atacados con armas de fuego en su casa de campo, en el condado de Tyrone.

La ex diputada norirlandesa en el Parlamento de Londres fue milagrosamente salvada por una patrulla de paracaidistas británicos que se encontraban en las inmediaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de enero de 1982