Cambios en la cúpula de mando de las Fuerzas Armadas

Múgica, Reventós y el alcalde de Lérida declaran ante el juez instructor del sumario del 23 de Febrero

El diputado del PSOE Enrique Múgica, el secretario general de los socialistas de Cataluña, Joan Reventós, y el alcalde de Lérida, Antonio Ciarana, declararon ayer ante el juez instructor del sumario del 23 F, general togado José de Diego, en el Consejo Supremo de Justicia Militar. El hecho estaba relacionado con el almuerzo celebrado en el domicilio del alcalde leridano el 22 de octubre de 1980, con ocasión de la visita de Enrique Múgica a la ciudad catalana para asistir a un acto sindical, acompañado de Joan Reventós. Los tres llamados a declarar negaron que en aquel almuerzo, en el que también estuvo presente el general Alfonso Armada, se hablara de la posibilidad de que los socialistas participaran en un hipotético Gobierno de coalición presidido por un militar.

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En el curso de su interrogatorio, largo porque le preguntaron muchos abogados, según dijo posteriormente, Enrique Múgica calificó a los asaltantes del Congreso el 23 de febrero, de "grupo de hombres armados, indisciplinados y sin honor, que intentaron secuestrar la representación nacional".Esta frase provocó una respuesta airada por parte de los abogados que, con excepción de dos de ellos, los defensores de Milans del Bosh y del comandante Cortina, presentaron una protesta formal por estimar que el diputado socialista atacaba el honor militar y entraba en un tema que está sub júdice.

El parlamentario socialista volvió a levantar las protestas de los abogados cuando dijo a estos que "defienden las mentiras y las intoxicaciones", y se preguntó si acaso no es mentir decir que el Rey formaba parte de la conspiración.

Durante las declaraciones del alcalde de Lérida, nueve abogados defensores de los procesados por el 23-17 salieron de la sala por considerar que "se estaba coartando el derecho de defensa".

Antonio Ciurana explicó que su interrogatorio había versado sobre aquel "almuerzo circunstancial por la visita de Múgica a Lérida, en el que se creyó oportuno, dado su papel en la Comisión de Defensa, tener una conversación con el general gobernador militar de la plaza y conocer los temas de la división Urgel y todos los que afectan al Ejército en una provincia como Lérida".

Ciurana dijo que el abandono de la sala por parte de algunos abogados se produjo "porque tengo la sensación de que quieren ver cuestiones que no existen en absoluto en una reunión que no tuvo importancia política alguna, sino que supuso simplemente el conocimiento entre personas que hasta entonces no se conocían"

El alcalde leridano dijo a los periodistas que en su declaración había reiterado la negativa rotunda que hizo en su día a los medios de comunicación de la provincia, de que en aquella reunión se hiciera la propuesta de un Gobierno de coalición "presidido por una persona independiente o un general.

Para el alcalde de Lérida es lógico que cuando viaja una personalidad de su partido, el socialista, quiera conocer todos los problemas de la provincia en relación con su área de competencias.

Según Antonio Ciurana, después de esta parte del interrogatorio, que era la prevista, los defensores de los procesados intentaron preguntarle si el PSOE tenía implicaciones en contactos con los militares, según comentarios que hubo entonces en algún periódico, momento en que el juez declaró improcedentes tales cuestiones. Citirana mostró su acuerdo con la medida, "porque ya se había dicho ,que en el almuerzo de Lérida no se habló de posibilidades de Gobierno de coalición".

Joan Reventós negó también en su declaración que en el almuerzo en casa de Ciurana se tratara de la propuesta de un Gobierno de coalición ni de la posibilidad de un enlace entre el PSOE y las Fuerzas Armadas para "reconducir la situación", según declaró a la salida un abogado que tuvo conocimiento de la declaración, puesto que el parlamentario catalán eludió a los periodistas y salió por la puerta principal del Consejo Supremo de Justicia Militar. Reventós dijo, según esta fuente, que durante el almuerzo no recuerda que hubiera llamada telefónica alguna, que ni él ni Múgica conocían con anterioridad a Armada y que desconocía totalmente una posible entrevista anterior con el capitán general de Cataluña. También manifestó que no conocía el Gobierno que el general Armada le presentó al teniente coronel Tejero, ya el 23 de febrero.

Reventós dijo en su declaración que a los postres se habló de política general y de la incidencia del paro, y que Armada comentó que al Ejército1e parecía inadmisible la reincorporación a sus filas de los miembros de la Unión Militar Democrática (UMD),"porque era una organización clandestina que en el Ejército había sentado muy mal", según palabras del abogado.Asimismo, Reventós negó que se tratara o se supiera en aquella fecha que el general Armada fuera a ser nombrado segundo jefe de Estado Mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 14 de enero de 1982.

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