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El líder rumano Ceaucescu critica las injerencias exteriores en Polonia

El presidente rumano, Nicolae Ceaucescu, acusó ayer a Occidente de continuar apoyando a "los elementos irresponsables" de Polonia, pero a la vez pidió la más estricta "no injerencia" en los asuntos polacos, informa la agencia Efe.Por su parte, la agencia France Presse, informa que el órgano oficial del Partido Comunista de Rumania, Scinteia, escribía ayer que los problemas por los que atraviesa Polonia "son de la responsabilidad exclusiva de los polacos".

Polonia "debe resolver por sí misma sus problemas", decía Scinteia, "sin ninguna injerencia exterior". El periódico denunciaba además "las tentativas de los elementos extremistas para socavar los esfuerzos de las fuerzas patrióticas y de las amplias masas que desean normalizar la situación".

En sus declaraciones, Ceaucescu se mostró especialmente crítico hacía el presidente norteamericano Ronald Reagan y sus medidas de boicot a Polonia y la Unión Soviética aunque no citó por su nombre al presidente norteamericano. El presidente rumano se lamenta de que algunos países(EE UU) recurren "incluso al boicoteo económico y otros medios de presión", que pueden dificultar aún más la evolución de la crisis en Polonia.

El conducator (líder) rumano se adhiere a la opinión oficialmente mantenida por las autoridades de Varsovia de que, de no haberse implantado el "estado de guerra", la situación habría degenerado en una confrontación violenta y una guerra civil.

Al enjuiciar la pretendida injerencia exterior en los asuntos polacos, Ceaucescu afirma en las declaraciones recogidas por Seinteia que "algunos círculos en el extranjero apoyan a elementos irresponsables" y les animan a actividades subversivas, "por lo que consideramos", añadió, "que debe cesar esta actitud y que nadie debe inmiscuirse en los asuntos internos de Polonia".

En el comentario del periódico oficial del PC rumano se afirma que, en estos momentos, "los verdaderos amigos de Polonia deberían sentirse solamente preocupados por facilitar al país la ayuda necesaria para que pueda superar su crisis, y abstenerse de cualquier otra actuación que pueda complicar la situación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de diciembre de 1981