Nueva técnica médica para tratamiento de la diabetes
El médico alemán Helmut Mehnert ha puesto a punto una bomba de insulina, regulada por ordenador e implantada en la piel del enfermo diabético, que le libera de las varias dosis cotidianas a que tenía que someterse en el tratamiento tradicional.El estreno mundial tuvo lugar en el hospital municipal de Munich el pasado día 5 de agosto. A la enferma, una monja dominica, se le implantó la bomba bajo la clavícula derecha. Diez días después pudo la paciente abandonar el hospital, volver a su profesión de institutriz «y hasta practicar la natación ».
Las investigaciones que han abocado a este prometedor resultado han estado sembradas de dificultades, según Helmut Mehnert. Hubo que elaborar una hormona de insulina muy concentrada, que no se descompusiera y no obturara la delgada cánula que une la bomba a la vena. En segundo lugar había que conseguir un aparato técnicamente fiable. La empresa alemana Siemens ha invertido entre siete y ocho años hasta dar con un resultado satisfactorio. La bomba de insulina, del tamaño de un paquete de cigarrillos y que pesa unos 170 gramos, queda implantada en una operación de anestesia local.
La insulina gotea constantemente en la vena del enfermo, lo que, según su inventor, tiene dos ventajas: que funciona al igual que el páncreas y que el flujo continuo impide una obstrucción de la cánula. La dosis básica puede ser regulada por el enfermo, quien puede suministrarse un complemento, por ejemplo, después de las comidas.


























































