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Pérez-Llorca subraya discrepancias con EE UU sobre Oriente Próximo

El ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, declaró ayer en Washington, al término de una entrevista que mantuvo con el secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig, que «no hay identificación de puntos de vista entre España y Estados Unidos sobre la crisis de Oriente Próximo». Con estas palabras, el ministro español quiso poner el acento de la peculiaridad de la diplomacia española en medio de la oleada informativa americana, que había embarcado la iniciativa exterior de Madrid en su política externa sin más matices ni explicaciones, e incluyendo en ello al propio rey don Juan Carlos.Pérez-Llorca, consciente de que los portavoces de Washington habían impuesto su ley, quiso marcar esta diferencia sobre la posición española en Oriente Próximo, zona en la que España mantiene una vieja postura política (sin reconocer a Israel) y que constituye uno de los puntos clave que garanticen nuestro abastecimiento de petróleo y comercio exterior.

Asimismo, el ministro señaló que a España le corresponde el otorgar o no la autorización de la utilización de las bases militares hispano-norteamericanas para eventuales conflictos en zona no europea. El ministro no dijo, en respuesta a una pregunta, si España daba luz verde o no a la posible puesta en marcha de un puente aéreo militar entre Estados Unidos y Oriente Próximo en estos momentos de crisis en la zona. Siempre intentando puntualizar la posición española en este viaje, del que se han apropiado los portavoces y dirigentes americanos, el ministro de Asuntos Exteriores señaló que la interpretación dada el pasado martes por un alto funcionario de la Casa Blanca sobre las palabras del rey don Juan Carlos en relación con el proceso de adhesión de España a la OTAN «no había sido correcta». El ministro no se mostró de acuerdo ni con la versión dada por la Casa Blanca sobre ciertos aspectos de la conversación que el Rey mantuvo con el presidente Reagan, y mucho menos con la versión que, partiendo de estas informaciones, difundió la Prensa norteamericana, diciendo más o menos, como dijo el Washington Post, que el Rey había puesto énfasis en el deseo español de ingresar en la OTAN, lo que no fue cierto.

Pérez-Llorca, a igual que lo hiciera el martes por la noche a petición de los informadores españoles, insistió una y otra vez en que don Juan Carlos estuvo siempre en su sitio, respetuoso con sus responsabilidades constitucionales, e incluso precisó a la hora de decir que el tema OTAN estaba sometido a debate del Parlamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de octubre de 1981