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Roto el pacto municipal de Barcelona

El denominado «pacto del progreso» que gobernaba el Ayuntamiento de Barcelona desde las últimas elecciones locales quedó roto anoche al retirarse del mismo el bloque de concejales de Convergencia i Unió (CiU). Así lo anunció al término del pleno el teniente de alcalde, delegado del área de Hacienda, Antonio Comas (CiU).

Esta ruptura es el desenlace fin, al de un desacuerdo político originado por el pacto alcanzado entre el alcalde de Barcelona, el socialista Narcís Serra, con los ministerios de Hacienda y Administración Territorial para el reequilibrio financiero del Ayuntamiento de Barcelona. Los nacionalistas catalanes interpretaron estos acuerdos como un reforzamiento de la figura de Narcís Serra, que se perfila como máximo rival de Jordi Pujol de cara a la presidencia de la Generalidad en las próximas elecciones.En síntesis, los acuerdos significaban una importante subvención estatal a fondo perdido para enjugar los 3.000 millones de déficit del Metro; un crédito extraordinario de 8.000 millones, también a fondo perdido, para cubrir el déficit municipal de1980 y la amortización estatal de la deuda de 11.000 millones de pesetas del Ayuntamiento de Barcelona con el Banco de Crédito Local. Por otro lado, el déficit de 1981, cuando quede liquidado el presupuesto municipal, será asumido por el Ministerio de Hacienda.

Narcís Serra calificó ayer de «paso histórico y de gigante» los citados acuerdos con la Administración Central, en el transcurso del pleno en el que se debatía la aprobación de los mismos. Por el contrario, el portavoz de Convergencia exigió, sin conseguirlo, la retirada de tales acuerdos, por lo que anunció la salida de su grupo del pacto para el progreso. A esta postura se sumó Ezquerra Republicana (dos concejales). Anunciaron que votarían a favor UCC (siete concejales), PSC (dieciséis) y PSUC (nueve).

Al anunciar la retirada de Convergencia del Ayuntamiento, Antoni Comas dijo: «El debate de esta noche no ha resuelto nuestras dudas, y hemos comprendido que votar contra los acuerdos nos obliga a abandonar el pacto del progreso. Hemos ayudado a consolidar el nuevo Ayuntamiento democrático, dándole nuestro apoyo en momentos difíciles, pero desde hacía tiempo las discrepancias eran demasiado grandes». .

Por su parte, el alcalde de Barcelona, Narcís Serra, dijo que lamentaba «profundamente» el abandono de CiU, si bien «coincido con ellos en la incoherencia que hubiera supuesto oponerse a los acuerdos y permanecer en el gobierno municipal. Creo, no obstante, que el ciudadano entenderá las diferentes posiciones. La intención de los que aquí seguimos no es otra que la de lograr lo mejor para Barcelona»,

«El pacto del progreso», añadió Serra, «es una fórmula buena, y ahora la ciudad sale perdiendo. Lo que más me preocupa es que esto suceda a raíz de los acuerdos con el Gobierno».

La sesión fue levantada poco después de la votación, en la que se aprobaron los acuerdos suscritos con la Administración central, por 32 concejales a favor (PSC-PSOE, PSUC y UCD) y once en contra (CiU, ERC y el independiente Miró Ardevol).

El representante de Convergencia i Unió dijo que el próximo lunes «presentaremos al alcalde la renuncia a nuestros cargos», y que propondría a su partido «la presentación de un recurso de anticonstitucionalidad».

En las negociaciones entre la Administración central y el Ayuntamiento de Barcelona hubo una intervención del presidente de la Generalidad, según explicó Narcís Serra durante su intervención en el pleno. El alcalde dijo que en el mes de mayo fue portador de una carta de Jordi Pujol al presidente del Gobierno, sobre el tema. El teniente de alcalde del área de Hacienda, Antoni Comas, de CiU, dijo, por su parte, que la versión que tenía del asunto era distinta a la narrada por el alcalde, aunque no quiso especificar tal versión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 1981

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