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Mitterrand y Schmidt se entrevistan hoy en las Landas francesas

El presidente francés, François Mitterrand, y el canciller germanooccidental Helmut Schmidt compartirán hoy y mañana la casa de campo que el dirigente galo posee en Latche (Landas francesas). De una manera global, los dos hombres evaluarán la posición y el peso actuales de sus países respectivos: en el plano económico bilateral, en el plano europeo (respecto a sus relaciones con Estados Unidos), y, naturalmente, en el contexto estratégico mundial y, más precisamente, en el de las relaciones Este-Oeste.Este retiro de Miterrand y Schmidt ya estaba previsto desde hace algún tiempo. No es la coyuntura económica, actualizada por la devaluación del franco y la reevaluación del marco, la que les ha aconsejado 48 horas de meditación al presidente y al canciller. Se trata, para estos dos países, vecinos y poderosos, de realizar un balance global de las posibilidades de su colaboración futura, bilateralmente, en Europa y en el mundo. Y esto, tras cinco meses de gestión mitterrandista que, a estas alturas, dado el ritmo vertiginoso de las reformas del Gobierno del primer ministro , Pierre Mauroy, ya han definido, si no lo que va a ser con certeza la Francia que accedió al poder el pasado de mayo, sí lo que quiere ser.

Los temas económicos y monetarios serán tratados a la luz del reciente reajuste de las monedas europeas y, sobre todo, teniendo en cuenta la divergencia de las dos políticas económicas que se practican en Bonn y en París. Frente a la tendencia dirigida del mitterrandismo, Schmidt continúa echando de menos a su amigo liberal, Valéry Giscard d'Estaing, y en gran medida se siente más cercano a la primera ministra británica, Margaret Thatcher. Este aspecto de las dos posiciones económicas influirá poderosamente en el análisis europeo, otro tema esencial de las dos jornadas de Latche.

Un comisario europeo alemán, Karl Heiz Narjes, dijo recientemente que la nueva política económica francesa, y las nacionalizaciones en primer lugar, "amenazan la identidad europea". Mitterrand, en efecto, desearía venderle a Schmidt su "Europa social", fundada en su estrategia económica, con el pleno empleo como objetivo supremo.

Schmidt, por su lado, ya ha anticipado su idea de proponer un plan de relanzamiento de la unión política comunitaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 1981