Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Defensa de la democracia

Me ha extrañado sobremanera una frase de su editorial de hoy (16 de mayo), en la que se dice: «La intervención del ministro español Pérez-Llorca acusando a la "libertad de los países democráticos" de la facilidad de los movimientos terroristas llega también al equívoco».Nada más lejos de mis intenciones y mis convicciones que el acusar a las libertades democráticas. Por incompleta y fuera de contexto, la cita del editorial expresa una idea totalmente contraria a la que reiteradamente manifesté.

Con una clara intención de aludir a nuestros problemas, como hago siempre en ese foro europeo, me referí a la actuación de los terroristas a través de las fronteras, señalando el hecho de que en esa actuación podían aprovecharse de las libertades inherentes a nuestros países democráticos, pero que la supresión de las mismas «no estaba justificada en ningún caso y no constituía ninguna clase de solución para ningún tipo de problema, sino que lo agudiza».

Esta conclusión, la necesidad del mantenimiento y defensa de las libertades democráticas, la repetí hasta la saciedad. La defendí en mi intervención de la mañana en relación con el terrorismo; en la tarde, en relación con Turquía, e incluso en la pequeña entrevista que me hizo el señor Azcue para Televisión Española al término del día y que pudo ser vista en la noche de ayer, 15.

Mucho agradecería que el sentido evidente en toda mi actuación de defensa de la democracia y las libertades quedara suficientemente aclarado./

Ministro español de Asuntos Exteriores.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_