Ciencias e Iglesia
Acabo de leer un interesante reportaje sobre los estudios realizados en la Sábana Santa por los científicos de la NASA. Me parece estupendo que la Iglesa llame a los científicos para cuestiones religiosas y que oiga con respeto el resultado de sus investigaciones. Igualmente lo ha hecho para el estudio de la Biblia (más importante que el anterior), requiriendo a filólogos, historiadores, antropólogos, etcétera, cuyas aportaciones son esenciales en este campo.Bien. ¿Por qué no hace lo mismo con los otros científicos? ¿Por qué a unos sí los llama, y los oye, y a los otros ni siquiera los llama?
Juan Pablo II anuncia y promueve continuamente un diálogo, una armonización entre las ciencias y la religión. Diálogo sin ingenuidades, pero también sin miedos. ¿Por qué la Iglesia no sigue su invitación con premura? Sociólogos, psicólogos, sexólogos, antropólogos, etcétera, tienen derecho a aportar sus conclusiones científicas a las ciencias religiosas y a la vida de los cristianos. Mientras esto no se haga estamos cometiendo una grave injusticia y, a la vez, perdiéndonos tantas soluciones a las que éstos han llegado./


























































