Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GOLPE DE ESTADO

El Rey ordenó a los subsecretarios y secretarios de Estado que asuman la gobernación del país

Los secretarios de Estado y los subsecretarios de los distintos ministerios se encuentran reunidos en sesión permanente desde últimas horas de la tarde, por instrucciones del Rey y para asegurar la gobernación del país mientras los titulares de los departamentos se hallan retenidos en el palacio del Congreso. Mientras tanto, desde las 20.55 de ayer se encuentra reunida, en su sede de la calle madrileña de Vitruvio, número 3, la Junta de Jefes de Estado Mayor, presidida por su titular.

La Junta de Jefes de Estado Mayor hizo público el siguiente comunicado oficial:«La Junta de Jefes del Alto Estado Mayor, reunida a las diez de la noche, ante los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, manifiesta que se han tomado las medidas necesarias para reprimir todo atentado a la Constitución y restablecer el orden que la misma determina».

El citado comunicado oficial ha sido facilitado a las 10.15 de la noche, hora en que la Junta de Jefes del Alto Estado Mayor seguía reunida.

La reunión del Gobierno paralelo se realizó previa citación cursada por el Ministerio del Interior y en la operación pudo haber sido pieza clave el subsecretario del departamento, Luis Sánchez Harguindey, quien se mantuvo en contacto telefónico casi continuo con el palacio de la Zarzuela. Por su parte, los gobernadores civiles reunieron ayer en sus respectivas provincias a las juntas de seguridad que presiden, según aseguraron fuentes competentes.

La nota oficial sobre la constitución de un «Gobierno en funciones» por iniciativa del Rey, que fue hecha pública ayer a través de Radiotelevisión Española por el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína, dice textualmente lo siguiente: «La situación creada por un acto de violencia en la sede del Congreso de los Diputados ha impedido, hasta el momento, la acción normal del Consejo de Ministros, cuyos miembros se encuentran retenidos en la Cámara».

«En estas circunstancias, los secretarios de Estado y subsecretarios de los diversos ministerios se han constituido en sesión permanente, por instrucciones de su majestad el Rey, para asegurar la gobernación del país, dentro de cauces civiles y en estrecho contacto con la Junta de Jefes de Estado Mayor, que igualmente se halla reunida».

«Todas las informaciones hasta el momento recogidas por quienes accidentalmente desempeñan el mando político del país, en nombre del Gobierno, coinciden en manifestar que la calma más absoluta reina en todo el territorio nacional y que es de esperar una pronta solución a esta interrupción momentánea de la vida parlamentaria».

«Quienes en este momento asumen en España la plenitud del poder civil y militar, de manera transitoria y bajo la dirección y autoridad de su majestad el Rey pueden garantizar a sus compatriotas que ningún acto de fuerza destruirá la convivencia democrática que el pueblo libremente desea, y que se plasma en el texto de la Constitución, a la que civiles y militares han jurado protección».

Petición de calma a la población

La secretaria de Estado para la Información, Rosa Posada, ha difundido a las 4.15 horas un comunicado por Televisión Española, en el que señala lo siguiente:

«La comisión permanente de secretarios de Estado y subsecretarios, que asegura la gobernación de España en las circunstancias extraordinarias producidas por el asalto al Congreso, está tomando todas las medidas para que cada ciudadano pueda continuar sus actividades con la máxima serenidad.

En estrecho contacto con la Junta de Jefes de Estados Mayor, esta comisión exhorta a todos los españoles para que mantengan la calma y contribuyan responsablemente a la resolución del problema mediante el cumplimiento de su propio deber.

Los españoles secundarán así el patriótico mensaje de Su Majestad el Rey, ya que un pueblo que trabaje en paz constituye hoy la mejor defensa de la democracia y de la Constitución».

El Senado asume la representación popular

La Mesa del Senado, reunida anoche en el palacio de la Alta Cámara, acordó difundir un comunicado en el que afirma que esta Cámara, «mientras duren estas circunstancias excepcionales, ejerce la representación de la soberanía popular y respalda cuantas acciones sean llevadas a cabo por las instituciones en defensa de la Constitución y de la normalidad democrática».

Por otra parte, se tenía noticias de una reunión de jefes y oficiales en los salones del hotel Palace, a escasos cincuenta metros de la sede del Congreso de los Diputados, si bien la masiva presencia de personas de paisano armadas con metralletas y de miembros de pelotones de la Guardia Civil impedían a los periodistas y otras personas acercarse al hotel, por lo que era muy difícil determinar la identidad de los numerosos jefes y oficiales del Cuerpo que se mantenían reunidos desde poco después de la irrupción de miembros de las Fuerzas de Seguridad en el hemiciclo del Congreso. En la reunión participaron también altos mandos de la Policía Nacional. A las 21.14 horas llegó al edificio la secretaria de Estado para la Información, Rosa Posada. Esta abandonó el edificio minutos después visiblemente preocupada.

En esa reunión de altos mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional se estuvo planificando, según fuentes de toda solvencia consultadas por EL PAIS, la operación de asalto al palacio del Congreso por el Grupo Especial de Operaciones (GEO).

En otra reunión participaron en distintos momentos el gobernador civil de Madrid, Mariano Nicolás; el director general de la Guardia Civil, general Aramburu Topete, y el general inspector de la Policía Nacional, Sáenz de Santamaría. A primera hora de la madrugada se unieron los generales Alfonso Armada y Manuel Prieto.

Tranquilidad en los edificios oficiales

A pesar de las numerosas noticias y rumores que circularon por Madrid en las horas de la tarde siguientes a la citada irrupción, la tranquilidad era la nota dominante en los edificios oficiales de Madrid. Un portavoz autorizado del palacio de la Zarzuela manifestó telefónicamente a EL PAIS que en la Zarzuela se trabajaba con normalidad y que el Rey se mantenía reunido con sus colaboradores más inmediatos desde instantes después de conocida la noticia. En el exterior de la Zarzuela la normalidad era total y la vigilancia del recinto era la normal. Igual situación se producía en el complejo de la Moncloa, donde la vigilancia era igualmente la normal. La misma situación se producía en los ministerios, donde se desmintió la noticia facilitada por algunas agencias informativas en el sentido de que la Guardia Civil estaba desalojando algunos ministerios, entre ellos los de Administración Territorial y del Interior, situados en el paseo de la Castellana, números 3 y 5, respectivamente. La situación en los cuarteles generales de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire era también de aparente tranquilidad y no se producían mayores entradas y salidas que las calificadas por los mandos militares de normales.

Tampoco hubo anormalidad en los edificios de las embajadas, que estaban igualmente protegidas por las patrullas normales de las Fuerzas de Seguridad. Unicamente se notó un reforzamiento de vigilancia en el palacio de Congresos del paseo de la Castellana, donde se desarrollaban las sesiones ordinarias de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa. Dos autobuses de la Policía Nacional reforzaban a los efectivos habituales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 1981

Más información

  • La Junta Militar llamó, al parecer, al orden al general Milans del Bosch y afirmó garantizar el orden constitucional